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LA NUTRICIÓN Y LAS OLIMPIADAS
GIULIANA CHIAPPE - EL UNIVERSAL
Los carbohidratos ofrecen energía. La proteína, fuerza muscular. La combinación de ambos resulta en una estricta fórmula que los deportistas de alta competencia suelen utilizar con precisión química.
La base de la dieta deportiva son los carbohidratos pues aportan la energía que los impulsa. Las proteínas desarrollan músculo. La alimentación de un deportista depende de su nivel de competencia, si es de alto rendimiento o aficionado y de la disciplina que practique.
Gian Marco Gil, nutricionista de VWL Servicios Médicos y coach certificado del Triatlón de Estados Unidos, explica que la disciplina determina la composición de la fórmula nutricional de los atletas: "Un gimnasta, por ejemplo, necesita más fuerza muscular que un corredor de fondo o un maratonista, que requieren más resistencia. Incluso la contextura física entre ambos es distinta. El gimnasta tiene mayor masa muscular".
Por la característica del deporte que practica, el fondista requiere una dieta alta en carbohidratos para mantener elevados sus niveles de energía, a diferencia del gimnasta que es "más explosivo en sus rutinas por lo que no los necesita tanto". Refleja la diferencia en porcentajes: la mitad de la dieta de un gimnasta debería ser carbohidratos, mientras que la de un fondista debería ser 70%.
Las proteínas, aunque estén de moda, no deben ser la base de la dieta, ni siquiera en la de un deportista exigido. Gil explica que, en un maratonista, las proteínas deben conformar entre 15 y 20% de la nutrición total. Para deportistas con grandes exigencias musculares, no debería ser más de 30%.
El resto de la dieta, además de carbohidratos y proteínas, debería estar conformado por grasas, preferiblemente insaturadas o poliinsaturadas, que son las más saludables, contenidas en alimentos como frutos secos, aguacate o aceite de oliva.
La mesa de los nadadores depende de cuánto nadan. Si es un atleta de resistencia, que compite en pruebas de 800 y 1.500 metros, necesita más carbohidratos. Si es velocista, de cien o 200 metros, no requiere tantos. Pero si el mismo atleta presenta distintas pruebas -largas y cortas- en la misma jornada o en días consecutivos, necesitará energía extra para mantener su nivel al máximo. Dice Gil que esto lo logra consumiendo carbohidratos entre pruebas.
Según los kilos
Juan Pablo Vásquez, nutricionista deportivo, recomienda sacar cuentas según los kilos que pese un deportista, tanto de alta competencia como quien se entrena por recreación, es decir, hasta seis veces por semana durante media hora por vez.
Un deportista "recreativo", como lo define, debería consumir un aproximado de cuatro kilogramos de carbohidratos diarios por cada kilo que pese y un deportista de élite, entre siete y 10 gramos. Una persona totalmente sedentaria, no más de dos o tres. En el caso de las proteínas, un gramo por kilo es suficiente para alguien que no se realiza ningún tipo de ejercicio, para uno "recreativo", 1,2 gramos por kilo y para uno de alta competencia, 1,6.
Recomienda a los deportistas "nutrirse siempre tres veces al día más una o dos meriendas, consumir ensaladas dos veces al día y tres raciones de lácteos "incluso los que realizan pesas", monitorear su peso pues no deberían rebajar sin proponérselo, no recurrir a los suplementos "porque no los necesitan".
LA DIETA MEDITERRÁNEA
AgroInformación. Ensalzada por los expertos por mantener a la gente delgada, saludable y longeva, la dieta mediterránea tiene seguidores en todo el mundo, pero es cada vez más ignorada en la región donde se originó.
Durante los últimos 45 años la famosa dieta basada en frutas y verduras frescas “ha decaído y se encuentra en estado moribundo” en su propia área, según un estudio del economista de la FAO Josef Schmidhuber.
La creciente prosperidad de la población en Europa meridional, el norte de África y Oriente Próximo ha producido un rápido deterioro de sus hábitos alimentarios, considerados en el pasado como un modelo para el resto del mundo, según las conclusiones de Schmidhuber. Su informe fue presentado en un seminario organizado recientemente por el California Mediterranean Consortium, formado por siete instituciones académicas de EE.UU y la Unión Europea para el seguimiento de los productos mediterráneos en el mercado mundial.
La población a orillas del Mediterráneo ha utilizado sus mayores ingresos para sumar una gran cantidad de calorías procedentes de carnes y grasas a una dieta que tradicionalmente era pobre en proteínas animales. Los alimentos que consumen ahora son “demasiado grasos, demasiado salados y demasiado dulces”, en palabras de Schmidhuber.
Más calorías
Entre 1962 y 2002, la ingesta diaria de calorías en Europa (en 15 países) se incrementó de 2960 kcal. a 3340 kcal. (cerca del 20%), pero en Grecia, Italia, España, Portugal, Chipre y Malta, que inicialmente eran países más pobres que sus vecinos del norte, el aumento del consumo de calorías fue del 30 por ciento.
“El mayor consumo de calorías y un menor gasto de las mismas han hecho que Grecia sea hoy el país de la Unión Europea con la media más alta de Índice de Masa Corporal, y la tasa más alta de sobrepeso y obesidad, asegura Schmidhuber. “Hoy en día –advierte- tres cuartas partes de los griegos tienen sobrepeso o son obesos”.
Más de la mitad de los italianos, españoles y portugueses sufren igualmente de sobrepeso. Al mismo tiempo se ha producido un notable incremento de calorías y carga glicémica en las dietas de los residentes del norte de África y Oriente Próximo.
Tragones
Ninguno de los países de la UE sigue la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la FAO de que los lípidos no sobrepasen el 30 por ciento del total del aporte energético de la dieta, pero España, Grecia e Italia sobrepasan ampliamente este límite y se han convertido en los mayores “tragones” de grasas en Europa.
El país que ha registrado el mayor aumento ha sido España, donde la grasa constituía tan solo el 25 por ciento de la dieta hace cuatro décadas, y ahora supone el 40 por ciento.
Schmidhuber atribuye estos cambios en los hábitos alimentarios a la mayor renta, pero también a factores como el desarrollo de los supermercados, los cambios en los sistemas de distribución de alimentos, el hecho de que las mujeres trabajadoras tengan menos tiempo para cocinar, y la costumbre de comer con mayor frecuencia fuera de casa, a menudo en establecimientos de comida rápida. Al mismo tiempo las necesidades de calorías han disminuido, la gente realiza menos ejercicio y se ha pasado a un tipo de vida mucho mas sedentario.
Como nota positiva, el informe señala que la población mediterránea consume ahora más frutas y verduras y más aceite de oliva.
Sin embargo, en general no siguen la dieta que sus antepasados idearon y que diversos países de la región quieren ahora que se incluya en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO.
ADELANTOS EN NUTRICIÓN
| Regulando el apetito con una hormona |
Las zonas del cerebro que dicen al paciente que no coma parecen estar menos activas. Se responde más a los alimentos y se tiene menos control sobre ellos. La leptina es un supresor natural del apetito segregado por las células grasas del organismo. Su descubrimiento hizo furor en la década de 1990, cuando investigadores hallaron que hacía que ratones comieran menos y perdieran peso. Pero esto rara vez sucede en los humanos. Desde entonces, los expertos están tratando de encontrar la mejor forma de usar la hormona para ayudar a tratar la obesidad. Estudios previos mostraron que cuando las personas bajan de peso, los niveles de leptina se reducen, dado que el organismo trata de proteger sus reservas de energía. Mediante imágenes por resonancia magnética, los investigadores observaron que después de perder peso, las zonas del cerebro responsables de regular la ingesta de alimentos estaban menos activas. Cuando los expertos restablecieron los niveles de leptina a los de antes de la dieta, esos cambios se revirtieron ampliamente. Por esto, Rosenbaum cree que la leptina podría ser una herramienta útil para ayudar a las personas a mantener la pérdida de peso. Actualmente investigadores del Reino Unido están desarrollando alimentos a los que les incluyen leptina. Estos expertos afirman que aquellas personas que consuman estos productos a edad temprana podrían mantenerse delgadas durante toda su vida. Fuente: alimentacionsana.com
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DIEZ MITOS DE LA NUTRICIÓN
Hay muchas ideas equivocadas sobre las propiedades de distintos alimentos, conceptos que te pueden hacer tomar malas decisiones que repercuten en tu salud y en tu peso. Descubre las verdades de la leche y los lácteos, de las frutas y verduras, la carne, el vino, etc.
1. La leche y los lácteos son lo mejor para prevenir la osteoporosis
• Realidad: aunque ricos en calcio, puede que no sean los alimentos más adecuados.
“Siempre nos ha chocado una aparente paradoja: los países que menos lácteos consumen son los que tienen menor incidencia de osteoporosis”, señalan expertos de la Escuela de Nutrición de Harvard (EE. UU.). Ahora, una revisión de 58 estudios publicada en la revista Pediatrics indica que “no hay evidencias que indiquen que una mayor ingesta de lácteos favorezca la mineralización ósea en la infancia y juventud”. Otro estudio de Harvard realizado en adultos tampoco ha relacionado más lácteos con menos osteoporosis, pero sí ha establecido claramente la relación entre mayor densidad ósea y dietas ricas en frutas, verduras y legumbres. Los nutrientes que se asocian hoy a la conservación de la masa ósea son la vitamina D (que producimos al exponernos al sol), el potasio, el magnesio y la vitamina K (presentes en frutas, verduras y legumbres). Según los expertos, una dieta rica en calcio pero carente de estos elementos acabará provocando pérdida de calcio. Otro tema a debate son las proteínas. Siempre se ha dicho que una dieta rica en ellas facilita la osteoporosis porque aumenta la excreción urinaria del calcio. Por alguna razón, no es así. Un estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition y realizado entre mujeres posmenopáusicas (el grupo con mayor riesgo de osteoporosis) ha mostrado que las que consumían más proteínas tenían huesos más fuertes y menor riesgo de fracturas de cadera.
2. Los plátanos y los aguacates engordan
• Realidad: no, si se toman en las cantidades adecuadas.
Pregunta: ¿cuántas calorías crees que tiene un plátano de Canarias? Respuesta: unas 80, las mismas que un huevo cocido. Sin embargo, muchas dietas los desaconsejan... y, al hacerlo, nos privan de una fruta que parece diseñada para las mujeres. Riquísima en potasio (bueno para prevenir la osteoporosis), ácido fólico (esencial para las embarazadas) y vitamina B6 (necesaria si tomas anticonceptivos), contiene además vitaminas A y C, que combaten las arrugas. Una cualidad más del plátano: por su contenido en fibra, tiene un alto poder saciante. Y, ¿qué hay de los aguacates? Aquí, las calorías sí cuentan: un aguacate tiene más de 300 (como una chocolatina). Pero, ¿cuántas veces te comes uno entero? Prueba a añadir un aguacate cortado en láminas a la ensalada familiar. De esta manera, dividirás las calorías por el número de comensales y no te privarás de sus grasas monoinsaturadas –las mismas que las del aceite de oliva–, ni del potasio, magnesio, folato y vitamina E que contiene. Si aún dudas, quizá te anime saber que un aguacate a la semana puede ayudar a prevenir diferentes tipos de cáncer.
3. El estrés no engorda; engorda lo que comes
• Realidad: el estrés engorda... sobre todo si eres adicto a la comida rápida.
Científicos de la Universidad de California acaban de descubrir un “interruptor” biológico que hace que ratones sometidos a estrés prolongado acumulen mucha grasa si siguen una dieta rica en harinas refinadas y azúcares, similar a nuestra comida rápida. “La unión de esos dos factores podría explicar la epidemia de obesidad actual –señala la doctora Mary F. Dallman, autora del trabajo–. Lo peor es que los ratones estresados del estudio no sólo acumularon el doble de grasa que los no estresados y alimentados de la misma manera, sino que la acumularon en el abdomen, convirtiéndose así en el tipo de grasa más peligrosa para la salud”.
4. El vino blanco no tiene las buenas propiedades del tinto
• Realidad: tomado con moderación, el color influye poco.
Investigadores de la Universidad de Barcelona acaban de publicar un estudio que demuestra que tanto el vino blanco como el tinto reducen el riesgo cardiovascular en las mujeres. Las voluntarias, con una edad media de 38 años, debían tomar dos vasos diarios de vino (blanco o tinto, según el grupo) durante periodos de cuatro semanas, interrumpidos por otras cuatro sin beberlo. Tras el estudio, ambos grupos vieron aumentados los niveles de colesterol HDL (el “bueno”). Además, los marcadores de inflamación crónica, asociados a riesgo de ataques cardiacos, descendieron significativamente tanto con el blanco como con el tinto. Otros marcadores de salud cardiovascular mejoraron un poco más con el tinto, pero sin diferencias significativas. La conclusión: una copa de vino, tinto o blanco, con la comida y otra con la cena son buenas para el corazón.
5. El aceite de coco es nefasto para el corazón
• Realidad: se ha demostrado que no es cierto.
“Su mala fama –señala la doctora Mary G. Enig, miembro del American College of Nutrition y gran experta en aceite de coco– proviene de que los primeros estudios se hicieron con animales alimentados con aceite de coco hidrogenado (convertido en grasa trans) cuando aún no se sabía lo perjudiciales que eran estas grasas. El aumento de las tasas de colesterol se atribuyó al aceite de coco, no al proceso de hidrogenación”. Hoy, estudios rigurosos realizados con aceite de coco virgen indican que su consumo aumenta los niveles de colesterol “bueno” y tiene efectos antinflamatorios. Más propiedades de esta grasa: su capacidad antimicrobiana, derivada del ácido láurico que contiene, ha hecho que se emplee con personas inmunodeprimidas y pacientes con sida.
6. Si quieres estar sana y delgada, elimina las grasas de tu dieta
• Realidad: importa menos la cantidad que el tipo de grasa que pones en el plato.
Varios estudios muestran que la dieta mediterránea tradicional –rica en aceite de oliva y ácidos grasos omega 3– conlleva menor riesgo de obesidad y mayor esperanza de vida que otros sistemas con menos calorías procedentes de la grasa, pero que utilizan aceites de otros tipos. “Hay que vigilar el total de calorías y evitar las grasas animales, y, sobre todo, los aceites vegetales hidrogenados –señala el doctor Walter Willett, profesor de Harvard–. Este proceso, que los convierte en margarinas sólidas, más fáciles de manipular, los transforma en grasas trans, perjudiciales para la salud”. Una aclaración: las margarinas que se venden hoy están libres de estas grasas. Hay que buscarlas, más bien, en la pastelería y en los rebozados industriales.
7. Las frutas secas tienen menos propiedades que las frescas
• Realidad: fresca o seca, te conviene tomar fruta.
Todas las frutas poseen nutrientes que nuestro cuerpo necesita. No es posible renunciar a ellas o dar a unas la etiqueta de buenas y saludables y a otras, las de innecesarias. Y para los que no son unos grandes fans de comerlas en su versión fresca, hay buenas noticias: se pueden consumir secas solas o acompañando nuestras recetas favoritas. Para que te hagas una idea de sus virtudes, la lista de las frutas más ricas en antioxidantes que te ofrecemos a continuación ha sido elaborada por un equipo de investigadores de la Universidad de Tufts (EE. UU.) que se fijó en su capacidad individual para absorber los radicales libres y no hace distinción entre frescas o secas. La lista quedó así: ciruelas pasas, uvas pasas, arándanos, moras, fresas, frambuesas, ciruelas, naranjas, uvas y cerezas. Si deseas completar esta lista no te olvides de incluir los higos secos. El estudio de Tufts no los incluyó, pero según otro informe publicado en Journal of American Nutrition, estas frutas en su versión seca desbancaron a las ciruelas en el primer puesto.
8. Las verduras frescas son más nutritivas que las congeladas
• Realidad: sólo si acaban de recolectarse.
Pocos de nosotros disfrutamos de un huerto en casa. Los pocos afortunados necesitan saber que sólo para ellos este mito es una certeza. El resto de los mortales podemos comer verduras congeladas con toda tranquilidad. Los niveles de nutrientes de las verduras caen durante el transporte y el almacenamiento y se reducen aún más en las estanterías y el frigorífico. Las congeladas se recogen maduras y se congelan, con lo que retienen la mayoría de los nutrientes.
9. El cerdo engorda
• Realidad: depende de la pieza de carne.
Ya sabemos que del cerdo se aprovechan hasta los andares, y alguno de los productos que salen de este animal engordan más que otros. Por ejemplo, sus costillas, el tocino, las salchichas... tienen mucha cantidad de grasa. Pero es tan ligero como cualquier otra carne si tomamos sólo las partes magras. De hecho, los filetes, el lomo o el solomillo de cerdo tienen las mismas calorías que la pechuga de pollo sin piel.
10. Para conseguir hidratos es mejor comer patatas o arroz que tomar azúcar
• Realidad: hay que comerlos todos.
Tus niveles de azúcar en sangre aumentarán más brusca y rápidamente después de comer una patata asada o arroz blanco que tras ingerir azúcar. ¿Quiere eso decir que para evitar esos picos de azúcar (relacionados con una posterior hipoglucemia y ataques de hambre) debemos prescindir de estos alimentos? En absoluto. Para reducirlos podemos añadir fibra a esos hidratos de carbono complejos. La fibra es difícil de procesar y ralentiza la digestión. Por eso conviene tomar el arroz, el pan y los productos elaborados con harina en su versión integral (con el salvado o la cáscara del grano, muy rico en fibra) y combinar las patatas con verduras.
COLESTEROL - (Dislipidemias)
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LA ULTIMA CENA

El Banquete de los Dioses Franz Floris De Vriendt
El efecto de la Ultima Cena, se refiere a la ingestión de un plato de comida que nos gusta, se trate de uno o mas postres o de alguna preparación que nos guste mucho, y entonces comemos un plato grande y repetimos, y luego comemos dulces o postres hasta quedar no solo satisfechos, sino hartos, con una sensación de llenura que a veces dificulta la respiración. Y si esta comida es parte de una invitación, es muy frecuente que el o los oferentes insistan en repetir y llegan hasta ofenderse si no se vuelve uno a servir y volver a comer, como reconociendo la excelencia de lo ofrecido. Ni qué decir la insistencia de muchas personas, cuando se enteran que uno está a dieta, obligándole a comer, arguyendo que una pequeña cantidad no le va a alterar la dieta. Entonces escuchamos las frases ya conocidas de “¿Cómo, no te sirves mas?, entonces no te ha gustado”, o la otra “¿No vas a repetir? No me vas a despreciar la comida”. “Que te va a hacer, un poquito no te va engordar”. “Tienes que brindar conmigo, si no me ofendes”, y así muchas otras frases que son bien conocidas.
En realidad, si a uno le gusta una preparación, ¿por qué tiene que comer tal cantidad que al final le impida hasta la respiración? ¿No es lo mismo, si una persona quiere darse el placer de comer aquello que tanto le gusta, ingerir, digamos diez bocados, y disfrutar el placer de saborearlos, que comer cincuenta bochados como si nunca mas en la vida va a volver a comer lo mismo, como si fuera La Ultima Cena?, con la consecuencia lógica de subir de peso y luego tener que abstenerse de comer lo que a uno tanto le gusta para perder esos kilos demás, que ganó por comer exageradamente.
Por otro lado si una persona está a dieta, está dejando de comer una cantidad equis de calorías, para así lograr que el organismo utilice las grasas acumuladas para producir la energía necesaria para el funcionamiento del mismo, y como éste no sabe conscientemente que está Ud., a dieta voluntariamente, sino que considera, de acuerdo a reflejos ancestrales, que está en una época de carencia de alimentos, y entonces cualquier exceso en la ingestión de éstos, por pequeño que sea, será asimilado con avidez, y esos “poquitos que no te van a hacer nada” serán los responsables que en la balanza el peso aumente. Es por eso, que a mis pacientes siempre les aconsejo que si no quieren tener ese tipo de tentaciones, nunca digan que están a dieta, sino que están con algún problema gástrico, tipo gastritis o infecciones intestinales o simples colitis, para que los demás no les insistan en comer, ya que a diferencia de las dietas, las enfermedades sí son respetadas por el común de las personas
Por esto, cuando Ud. Encuentre alguna comida que le guste, sírvase moderadamente, y saboree la preparación, en la convicción que no será la última vez que ingiera esta comida, y no piense que será la última vez que la va a comer. Piense que no es La Última Cena
Por: Dr. Alfonso Puiggrós Planas – Departamento de Nutrición – Instituto de los Andes
LA DIABETES
Por: Dr. Alfonso Puiggrós Planas – Departamento de Nutrición – Instituto de los Andes
Problemas:
1. Elevación de la glucosa en la sangre por la imposibilidad de ingresarla a las células, para ser utilizada como energía, debido a una falta de producción de insulina por las células que se encuentran en el páncreas
2. Unión de esta glucosa remanente en la sangre con la hemoglobina, que debe transportar el oxígeno a las células para su alimentación y funcionamiento adecuado.
3. Eliminación de la glucosa de la sangre por la orina, lo que favorece la aparición y mantenimiento (cronicidad) de infecciones urinarias
4. El coma hiperglicémico, producido por un aumento muy elevado de la glucosa en la sangre, proceso gravísimo que lleva a la muerte si no es tratado a tiempo. Puede producirse en ocasiones con cifras de 300 mg. de glucosa hasta 600 o mas mg. de glucosa en la sangre
5. El coma hipoglicémico, producido por la baja de glucosa en la sangre (60 mg. o menos) complicación tan grave como el coma hiperglicémico, y que es difícil de distinguir clínicamente, sin análisis de laboratorio.
6. Las complicaciones de la diabetes, todas ellas muy serias, e irreversibles.
Tratamiento:
1. Dieta baja en glucosa y calorías. Para esto se deben disminuir, no eliminar, los carbohidratos de la dieta. O sea, hay que comer porciones limitadas de pan, arroz, papa, yuca, camote, choclo, harina, fideos y pastas, ollucos, frutas y en especial el azúcar y todos los productos que contengan azúcar (pasteles, dulces, tortas, miel, galletas dulces y saladas, etc.)
2. Medicación para la diabetes que pueden ser orales (Diabetes tipo 2, o no dependiente de insulina) o insulina (Diabetes tipo 1 o dependiente de insulina)
3. Mantener una presión arterial dentro de límites normales, controlando el consumo de sodio, bajando la ingesta de sal en las comidas. Se recomienda aproximadamente una cucharadita de sal al día (6 gramos)
4. Ejercicio. Mantener una actividad física permanente, lo cual ayuda a disminuir los niveles de glucosa, mejorar el peso, mejorar la irrigación de la sangre en todo el organismo, liberar y controlar el estrés.
5. Controlar el peso en cifras ideales. Si el peso es normal, mantenerlo, y si hay sobrepeso, disminuirlo hasta llegar al peso que le corresponda. Se debe tener en cuenta, que el sobrepeso y la obesidad es uno de los factores de riesgo para desarrollar diabetes.
6. Dieta baja en grasas saturadas y colesterol. Disminuir el consumo de grasa animales (vísceras, pellejo de aves, embutidos, leche entera, manteca, mantequilla, margarinas, quesos, carne de res, carne de cerdo, pastelería, crema de leche, crema pastelera, crema chantilly, frituras)
7. Cuidado de pies. Es importante mantener los pies sin problemas, tener cuidad especial con el corte de uñas, pedicure, uso de zapatos adecuados, uso de cremas para evitar la sequedad por la posibilidad que se formen grietas en los pies, prevenir la contaminación por hongos y las infecciones por bacterias, y en caso de producirse heridas, infecciones, callosidades o alguna otra lesión, inmediatamente acudir a su médico, pues la posibilidad de gangrena es muy alta.
Complicaciones:
1. Retinitis diabética y glaucoma diabético, enfermedad de la retina que se produce en los diabéticos y que lleva a la ceguera. Para evitarlo debe realizar un control periódico dos veces al año, con su oftalmólogo
2. Insuficiencia renal. Complicación relativamente frecuente en los pacientes que no controlan su glucosa. La única forma de prevenirla es manteniendo la glucosa permanentemente en cifras normales (por debajo de 110), y evitar o tratar en forma temprana las infecciones renales
3. Ateroesclerosis generalizada. Se refiere al cierre del calibre de las arterias, por la aparición de placas (ateromas) de colesterol en las paredes de la arteria, lo que disminuye el calibre (mas del 75% de disminución convierte en operables con By pass, las arterias del corazón) o el cierre completo del calibre de las arterias, lo que se traduce como infarto del corazón, infarto o trombosis cerebral o gangrena de extremidades distales (en especial los pies, ocasionalmente en manos), lo que lleva a las amputaciones, frecuentes en diabéticos que no se cuidan
4. Neuropatía diabética, que compromete los nervios periféricos, ocasionando dolor y disminución de la sensibilidad cutánea o profunda, motivo por el que pueden hacerse heridas pequeñas o quemaduras, por no sentir el trauma o el calor del agua, lo que hace que no se realice un tratamiento inmediato y adecuado, se infecte, y la infección aumente la falta de irrigación del tejido, que ya la tiene por la ateroesclerosis, y se gangrene la herida.
Dr. Alfonso Puiggrós Planas
Paseo de la República 3691, 301 San Isidro.
Telfs: 4213261 - 999439389
LAS BEBIDAS ENERGIZANTES
Dr. Alfonso Puiggrós Planas - Instituto de los Andes

Últimamente se ha puesto de moda consumir bebidas, llamadas energizantes, para aumentar la energía, y con eso tener más ánimo y fuerza para realizar las actividades cotidianas. Es más, la juventud la utiliza ahora, para combinarlas con las bebidas alcohólicas, en especial en las discotecas, para continuar bailando y tomando alcohol por más tiempo.
Todo esto está implementado por las campañas publicitarias de las compañías embotelladoras, que las presentan como que son productos para vivir mejor y con más energía, y recomiendan en la práctica su uso indiscriminado, como si fueran bebidas gaseosas inocentes o agua gasificada o agua natural.

La realidad es otra muy distinta, en cuanto a la salud se refiere, ya que en su mayoría, se trata de un agua carbonatada o no, con algún saborizante y grandes cantidades de cafeína, (el equivalente a tomarse varias tazas de café juntas) que es en realidad la que activa las funciones del organismo, y producen la sensación de energía. La cafeína es un producto sano en cuanto se ingiera en dosis moderadas, menos de 200 miligramos por día, y su acción se encamina a estimular los aparatos circulatorio, nervioso, digestivo y renal. Como dijimos ingerido a dosis pequeñas, la estimulación que produce puede considerarse beneficiosa, pero en dosis muy elevadas produce los siguientes efectos sobre los diferentes aparatos;
Circulatorio: La cafeína aumenta el número de contracciones del corazón, y por lo tanto la frecuencia de los latidos cardiacos (taquicardia) y los hace más intensos (palpitaciones), eleva la presión arterial en dosis moderadas, en un 10 % alrededor de los 10 minutos de ingerida y pude elevarla más en caso de una ingesta excesiva de cafeína, y es por eso que se prohíbe su uso en pacientes con hipertensión arterial, o angina o infartos cardiacos, ya que está demostrado que una de las causas que contribuyen a desarrollar insuficiencia cardiaca, angina o infartos de miocardio es la hipertensión arterial.
Sistema Nervioso: La cafeína produce estimulación del sistema nervioso, lo que produce alerta, nerviosismo, ansiedad y adicción. Esta adicción es aprovechada por la industria de bebidas gaseosas, para incluirla en sus fórmulas, con el objeto de crear la necesidad de su consumo y producir cierto grado de estimulación y sensación de bienestar.
Aparato digestivo: Aumenta la secreción gástrica de ácido clorhídrico, por lo que se acostumbra a usar después del almuerzo, y es en muchas ocasiones responsable de gastritis, esofagitis cuando hay reflujo y puede llegar hasta el sangrado del estómago, de consecuencias impredecibles.
Aparato renal: Su consumo aumenta la filtración de agua por los riñones al elevar ligeramente la presión arterial, actuando como un diurético suave en dosis adecuadas, lo cual es beneficioso para el organismo

Con lo descrito, podemos concluir que la cafeína es una sustancia inocua para el organismo cuando se ingiere en dosis adecuadas, pero pude traer trastornos muy serios cuando se ingiere en exceso. En el caso, tan usado ahora por los jóvenes, de mezclarlo con grandes cantidades de alcohol, que también aumenta la presión arterial, produce esofagitis y gastritis, primero estimula el sistema nervioso y luego lo deprime, produce delirio, además de, aumenta la filtración de agua por los riñones, podemos darnos cuenta del riesgo que se corre y lo que se juega al mezclar estas bebidas.
Dr. Alfonso Puiggrós Planas
Colegio Médico 0753
Paseo de la República 3691, 301 San Isidro.
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LA NUEVA ERA DE LA NUTRICIÓN
Por: Dore Ferriz
Nutrigenómica: la nueva era de la nutrición
Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento.
HIPÓCRATES
¡Nos consta! La situación nutricional que les suministramos a nuestros hijos durante su etapa prenatal, influye en su fisiología postnatal. La importancia que se le ha dado al ácido fólico no ha sido en vano. La manipulación del ambiente embriológico, fetal o neonatal, auxilia las funciones cardiovasculares y metabólicas del bebé. La disponibilidad de nutrientes —aunque en periodos cortos como en el desarrollo intrauterino—, capacita al metabolismo contra enfermedades comunes en un futuro.
Es un hecho. La genética y la alimentación van de la mano. Quedaron atrás las dietas vanidosas. Evolucionaron. Se afianzaron a la salud. El estado nutricional es hoy un fenotipo. En otras palabras, está determinado por el intercambio molecular, físico, biológico, emocional y nutricional de cada persona. La variabilidad genética precisa amenidad nutricional. El avance emergente de la nutrigenómica es prometedor. La información fisiológica será determinante para que nuestra alimentación pueda responder a una homeóstasis.
Los alimentos tienen destinos celulares. Sus componentes suministran la expresión genómica al metabolizarse. Pueden activar factores beneficiosos. Puede también intervenir. Bajo ciertas circunstancias y en algunos individuos, la dieta puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades. La interacción nutrigenómica es dinámica al considerar la naturaleza de cada organismo. Diagnostica en base al genotipo individual. Estudia a los alimentos y aplica sus propiedades en beneficio del cuerpo.
Saben que la pectina de las manzanas baja los niveles de colesterol, nivela el azúcar de la sangre y previene enfermedades pulmonares causadas por fumar. Que los carotenoides del mango son la mejor arma contra el cáncer. Están al tanto de que las fresas someten a la diabetes, auxilian la circulación y reducen los daños existentes en el ADN, de cáncer de próstata.
La nutrigenética es una ciencia que explica la interacción molecular entre los alimentos y el genoma humano. Determina dietas acordes a análisis específicos. Tamaño corporal, edad, sexo, actividad física, embarazo o lactancia... Podrá modificar alimentos genéticamente y hasta reconfigurar los suplementos para optimizar la salud.
También sería útil para homogeneizar —bajo ciertos factores— valores nutricionales en los tamizajes poblacionales o grupales. Pero persistiría una variable genética propia. Los valores prediseñados sirven. Los aportes nutricionales a los que estamos acostumbrados pretenden abarcar 95% de una población sana. Pero la nutrigenética varía de una persona a otra.
En los próximos años el ADN especificará dietas antipatógenas. La nutrigenética promete alimentar de acuerdo a funciones moleculares individuales. Su intervención genética podrá prevenir, mitigar o curar enfermedades crónicas. Esto nos lleva a pensar… la dieta “rebotó” a su origen griego. Volverá a ser una forma de vida. Renunciará a la exclusiva de ser “régimen para bajar de peso”. Porque con una ligera modificación de nuestro hábito alimenticio podremos tratar ciertas enfermedades.
Los avances tecnológicos ocurren simultáneamente. La genómica nutricional romperá modelos dietéticos. Las nuevas evidencias favorecerán la salud del planeta. Mudará la configuración nutricional poblacional. Nos veremos beneficiados de requerimientos genéticos. La ciencia del siglo XXI es la “nueva era de la nutrición”.
DIETA FECUNDA
LA OBESIDAD Y EL SOBREPESO
¡PELIGRO! LA OBESIDAD Y EL SOBREPESO NO SON SOLO APARIENCIA.
Por: Dr. Alfonso Puiggrós Planas
Centro de Investigación Nutricional - Instituto de los Andes
Cuando una persona se ve con sobrepeso, lo primero que viene a su mente es “me veo mal”,” la ropa no me queda”, “Yo nunca he sido así”. Algunas personas hacen conciencia del problema y lo solucionan rápido, antes que el sobrepeso aumente, pero otras se dejan estar y dicen el lunes empiezo mi dieta, pero ese lunes nunca llega, y lo que sí llega es el necesitar, ya no bajar cinco o seis kilos, sino quince o veinte o treinta. Entonces se nos hace muy cuesta arriba pensar en ponernos a dieta y privarnos de muchas cosas que nos gustan por tres, cuatro, cinco meses, y continúan subiendo de peso.
Pero el problema no solo es de apariencia, aquí vamos a hacerles un resumen de las complicaciones, muy frecuentes, desgraciadamente mucho mas de lo que las personas piensan, que normalmente se presentan en las personas con sobrepeso.

1.- El problema de las grasas saturadas, y el colesterol. Cuando más grasas saturadas, llámense frituras, mantequilla, manteca, leche entera con grasa, quesos, embutidos, crema de leche, yema de huevos por ejemplo, comamos, mas aumentaremos las cifras de colesterol en la sangre, empezará a fijarse en las paredes de las arterias, formando unas placas duras que se llaman ateromas (de ahí el nombre de ateroesclerosis) y disminuyendo el calibre de estas y en consecuencia la cantidad de sangre que circula por ellas, y que lleva el oxígeno y los nutrientes a todas la células que forman los tejidos del organismo. Entonces se presentan problemas por falta de irrigación cerebral (demencia senil, olvidos frecuentes, dolor y frío en los miembros) y aún llegan a cerrarse del todo produciendo los cuadros de trombosis, que puede ser cerebral (infarto cerebral con parálisis o perdida de fuerza en medio cuerpo), de arterias carótidas con falta de irrigación cerebral e infartos masivos cerebrales, de arterias femorales que pueden llegar a la gangrena y amputación de miembros, de las arteria coronarias que son las que llevan sangre a los músculos del corazón produciendo infartos, muerte súbita o insuficiencia cardiaca, o de otras arterias, las renales, las hepáticas por ejemplo, ya que la ateroesclerosis es una enfermedad generalizada, no de un solo órgano. Y algo muy importante es que los ateromas una vez formados, no desaparecen con el tratamiento ni bajando el colesterol, pues una vez formados, solo se puede evitar que avancen

2.- La Hipertensión arterial. El corazón bombea la sangre a todo el organismo, a una presión que se ha medido en alrededor de 120 milímetros de mercurio, en circunstancias normales. Pero si las arteria se cierran con ateromas, el corazón necesitará mayor potencia para lograr llevar la sangre a la misma distancia, y si además el volumen corporal es mayor por el sobrepeso, también tendrá que necesitar mayor fuerza de contracción, para hacer llegar la sangre a todo este volumen. Esto trae como consecuencia la Hipertensión Arterial, que es uno de los factores de riesgo importantes en cuanto a infartos y hemorragias cerebrales y a la insuficiencia cardiaca

3.- La diabetes. El páncreas produce insulina cuando ingresa glucosa a la sangre, con el objeto de hacer ingresar esta glucosa (que aparece como resultado del metabolismo de los azúcares y carbohidratos, como el pan, fideos, galletas, arroz, harina, papa, choclo, camote, trigo, etc.) a las células, y producir la energía necesaria para realizar todas las funciones orgánicas. y mantiene así una cantidad normal de glucosa en la sangre de entre 80 a 110 mg, de glucosa. Cuando el ingreso es muy alto, o desordenado, o hay una deficiencia en la producción de insulina en el páncreas, se hace imposible lograr que la glucosa circulante ingrese a la célula, y entonces queda un remanente en sangre, cuantificándose en un aumento de la glucosa sanguínea. (130 a 400 mg. de glucosa) en lo cual consiste la diabetes. Enfermedad también generalizada, que lleva a la insuficiencia renal, a la ceguera, amputación de miembros inferiores, infartos de corazón, pulmones, cerebrales, infecciones frecuentes, recurrentes, difíciles de tratar y otros problemas igual de serios. También hay que tener en cuenta que las lesiones que produce la diabetes en los órganos, arterias etc. son IRREVERSIBLES, o sea que no van a recuperarse después de bajar las cifras de glucosa a la normalidad. Lo que hay que hacer es PREVENIR estos problemas, manteniendo siempre la glucosa en cifras normales.

4.- La columna vertebral, las caderas y las rodillas. Las rodillas y columna vertebral sufren mucho con el sobrepeso, porque entre los huesos que forman estas articulaciones existen estructuras más blandas, que funcionan un poco como los amortiguadores, y que al incrementar la presión sobre ellos, con un aumento del peso, se lesionan, rompen, fracturan, y producen dolor y limitación de la función. Lo mismo pasa con las caderas que al sufrir un aumento de la presión aumenta la posibilidad de fracturas, artrosis, artritis.

5.- El corazón.- La hipertensión arterial, la diabetes y la ateroesclerosis, producen un daño enorme al corazón por las causas que ya hemos descrito, y si a esto le agregamos que la vida se va a hacer mas sedentaria, pues con un buen sobrepeso disminuye la posibilidad de hacer ejercicios, y que a veces llega hasta no realizar actividad física, sumado al mayor esfuerzo que hay que hacer y que el corazón debe soportar, al movilizarse con 15, 20 o 30 kilos de mas, además de no poder respirar adecuadamente, pues el diafragma se moviliza menos, y los pulmones no pueden expandirse en un 100%, disminuyendo la captación de oxígeno, vemos en poco tiempo el daño irreversible que sufre el corazón de una persona subida de peso.
Por estas consideraciones, recomendamos eliminar en forma temprana y rápida, esos kilos demás, pues cuando menos sean, es más fácil bajarlos, y a las personas que tienen un mayor sobrepeso, o una obesidad, recuerden el daño que se están ocasionando, recuerden que el problema no solo es la apariencia, recuerden que hay que evitar las enfermedades, y bajen de peso, aprendan a comer, coman rico, coman sano, pero ¡háganlo ya!, pues la medicina debe ser preventiva, y no debemos esperar a que se presenten estas complicaciones, que son de difícil tratamiento y de muy feo pronóstico.
Alfonso Puiggrós Planas
Medicina General – Nutrición
Telf: 4213261
E-mail: apuigg@hotmail.com


Después de adelgazar, el metabolismo no sólo se vuelve más eficiente, por lo que el cuerpo necesita menos calorías, sino que el cerebro se vuelve más vulnerable a los alimentos tentadores.

















