Se muestran los artículos pertenecientes al tema 02 LA PINTURA.
01/07/2008
GOYA EN PANTALLA
El Museo del Prado (Madrid, España) emitía hace unos días un comunicado que ha causado un auténtico revuelo en los círculos artísticos (y los que no son artísticos): la nueva atribución del cuadro El Coloso, considerada hasta ahora una de las obras cumbre de Goya, a Asensio Juliá, quien habría sido amigo y colaborador del pintor aragonés. Hasta aquí nada especial, las atribuciones erróneas suelen ser frecuentes en la Historia del Arte, más cuando hablamos de autores con una gran producción que habrían precisado de aprendices, talleres o, incluso, otros maestros pintores. Sin embargo, el debate que se ha abierto respecto al “valor” de la obra es asombroso por lo descabellado, ya que supedita la concepción de la calidad artística al nombre reconocido. Y esto, además de entrar dentro del terreno de la falta de lógica, es una pérdida para todos por el maniqueísmo implícito en la consideración basada en exclusiva en la firma de un artista que, así, no posee más valor que la de una marca comercial cualquiera.
La norma común
En épocas anteriores, cuando los artistas debían acometer grandes encargos, por lo general murales, no era extraño que contaran con la ayuda de otros artistas. En ocasiones, el volumen de trabajo era tal que llegaban a instituir talleres, donde el desempeño del mismo se consideraba común y la producción muchas veces respondía a la mano de varios artistas, aún en fechas en las que el prestigio individual de creador comenzaba a ser reconocido. De hecho, en la actualidad, es más que probable que obras que son consideradas como pertenecientes a un autor determinado hayan sido finalizadas en parte por alguno de los aprendices a su servicio.
¿El nombre hace al cuadro?
Aún contando con que es posible apreciar diferencias en la ejecución de las líneas de composición de las figuras, o quizá una menor técnica o falta de precisión en la aplicación pictórica, no es posible poner en tela de juicio el valor de una obra hasta el momento considerada un ejemplo artístico simplemente por el mero hecho de que el nombre de su autor haya cambiado. De hecho, la consideración de un autor solía producirse en función de la valoración del corpus general de su obra. En la actualidad, parece ser que nuestra forma de acercarnos al arte ha variado tan sustancialmente como para considerar que, a la inversa, es el nombre del artista el que otorga calidad a una obra, sin tener en cuenta otro tipo de consideraciones. El Museo del Prado ha encontrado diferencias estilísticas entre la obra El Coloso y otros cuadros de Goya; esto, junto con la aparición en una esquina del cuadro de las iniciales A. J., ha dado el primer aviso acerca de la posibilidad de una atribución errónea, cuya certeza se presentará después de la oportuna investigación. Esta circunstancia es positiva, puesto que, cuanto más fiables sean los datos que corresponden a una creación, más puede avanzarse en el camino de la historiografía artística. Sin embargo, lo que no es posible es dudar ahora, después de años de reconocimiento, del valor de un cuadro simplemente por el cambio en el responsable de su factura.
Abriendo la caja de Pandora
Además, y junto con lo anteriormente comentado acerca del trabajo conjunto de artistas en fechas posteriores, la justificación de una diferencia estilística entre esta obra y otras de Goya, de factura mucho más concienzuda, no es lo suficientemente definitiva como para impulsar al Museo del Prado a hacer una comunicado de semejante publicidad. Las pinturas de Goya realizadas en la Quinta del Sordo poseen muchas de las características enunciadas para explicar la no atribución de la obra al aragonés, y el debate abierto acerca de “la pérdida de un Goya”, como se ha comenzado a llamar al hecho, da pie al desprecio de cuantos, sin importarles la firma del cuadro, han incluido durante años la obra entre sus filas de grandes creaciones de la historia. Y es que, por si no lo sabían, no todo lo que vemos hoy día en los museos corresponde ni mucho menos al nombre que figura en la cartela de la pared… artelista.com
25/06/2008
LA VENUS DE VELÁZQUEZ
¿Sabías que el espejo de La Venus de Velázquez tiene varias interpretaciones simbólicas?
Quién es la Venus - Esta es una de las cuestiones más planteadas en torno a La Venus del espejo. Varios expertos confirman que Velázquez pintó el cuadro entorno a 1648, antes de su segundo viaje a Italia, por encargo del rey Felipe II. Otros especialistas piensan que lo realizó durante ese viaje (1648-1650). Este dato es importante porque se podría tratar del retrato de la amante italiana del pintor. Sin embargo, todos los expertos coinciden en que el primer desnudo integral de la pintura española tuvo que contar con el beneplácito del rey, por lo que sólo pudo ser un encargo de algún personaje con poder. De este modo, se podría decir que la Venus es alguna de las amantes de Gaspar Méndez de Haro, sobrino del conde duque de Olivares, ya que aparece en un inventario de sus bienes fechado en 1651.
El símbolo del espejo - En la interpretación del cuadro podemos descubrir que la belleza del cuerpo de la diosa se contradice con la vulgaridad real del rostro desdibujado expuesta por el espejo. Este objeto reviste un doble significado, tanto desde el punto de vista moral como cognitivo. El primero, de naturaleza negativa, representa a la vanidad (mito de Narciso). Por el contrario, este símbolo tiene la aceptación positiva de la verdad, por su fidelidad a reproducir lo que muestra. Asimismo, también se puede analizar el modo en que Cupido sostiene el espejo (manos cruzadas y cinta rosa sobre ellas). Esto podría simbolizar la manera en que el amor permanece junto a la belleza. artelista.com
15/06/2008
ADIVINANDO EL ARTE DEL MAÑANA
Las corrientes históricas, de la clase que sean, por lo general poseen un carácter pendular: a un movimiento le corresponde un opuesto, como una forma de “desintoxicación” de aquello que ha acabado saturando. Y el arte no es una excepción a esta regla. Así, al Renacimiento, por ejemplo, le siguió un estilo calificado de “opulento”, frente al clasicismo del primero: el Barroco, que cargará al final de su andadura las tintas en el excesivo Rococó ( seguido del depurado Neoclasicimo y etcétera ). Esto implica, en términos artísticos, una variación importante en el gusto estético que encamina las preferencias de público y, en menor medida, crítica, y la posibilidad más que segura de que lo que es considerado válido en una época sea desechado en otra, precisando para su “recuperación” de la claridad que implica el paso del tiempo ( normalmente unos cuantos siglos ). Además, y esto quizá sea lo más interesante de esta circunstancia, no es posible para un contemporáneo saber en qué quedaran finalmente en el futuro las obras ensalzadas como arte en su presente. artelista.com
27/05/2008
LOS NÚMEROS MÁGICOS
¿Sabías que existe un número “mágico” en el arte?

El hombre de Vitrubio, de Leonardo da Vinci
( extraído de la Wikipedia española )
Teoría natural
Extiende el brazo. Mide su longitud desde el hombro hasta la muñeca. Ahora mide la distancia existente entre tu hombro y tu codo y, de nuevo, entre tu codo y tu muñeca. Ahí lo tienes: la relación numérica existente entre cada una de estas partes con la inmediatamente superior es la famosa sección áurea, representada por el número de igual nombre ( 1,61803 ), presente en animales, flores, música, esculturas, pinturas… Una teoría enunciada ya en el s. IV a. C. y cuya presencia en mayor o menor cantidad en un cuerpo u objeto es directamente proporcional a su “belleza”.
Un número para el arte
Quizá, de todos los artistas que lo han empleado a lo largo de la historia, sea Leonardo da Vinci el artista que jugó de manera más atractiva con el número áureo, algo muy acorde con su carácter tendente a los enigmas. Un buen ejemplo de ello es su famoso Hombre de Vitrubio, donde la relación existente entre las partes se corresponde con esta medida, siguiendo los planteamientos de simetría enunciados por este arquitecto y tratadista romano. No es el único: los templos griegos, algunas obras de arte povera, la famosa Leda atómica de Dalí, el Apolo de Belvedere, El Escorial en Madrid, la Venus de Botticelli, e, incluso se ha llegado a considerar, las pirámides de Gizeh, fueron realizados, en ocasiones de forma inconsciente, siguiendo una proporción áurea, algo que no es apreciable a primera vista pero que confiere a estas creaciones una apariencia armónica distinguible pero difícil de explicar. artelista.com
LOS ARTISTAS Y SUS MUSAS
Se cumplen ahora 125 años del nacimiento de Walter Gropius, más conocido por ser el padre de la Bauhaus y culpable, aunque esto ya no es tan famoso, de haberle robado la esposa al compositor Gustav Mahler, autor de desgarradoras sinfonías en “honor” de su mujer, Alma Mahler. Y es que, desde los tiempos del emperador Adriano y Antínoo, las historias de amor –o sus consecuencias- han poblado las esferas del pensamiento y el arte. La propia Alma Mahler, sin ir más lejos, es un buen ejemplo. Asidua de los círculos intelectuales de principios de s.XX y amante del susodicho Gropius, conquistó tanto al precursor del Estilo Internacional como a los pintores Gustav Klimt y Oskar Kokoschka, entre otros. No es sólo un caso de cotilleo artístico, va más allá. En la mayoría de los casos las relaciones sentimentales de los artistas son indisociables de su obra, y “sus mujeres” ( dado que, por lo general, los anales del arte tienen carácter masculino ) una fuente de inspiración.
Y se hicieron las musas…
“Etimológico” es una palabra que no puede dar a entender todo el significado de un término como “origen”, sin embargo, si hablamos de definiciones, es imposible no acabar cayendo en su uso. Así, por ejemplo, “museo”, etimológicamente hablando, es “el lugar donde habitan las musas”. O, lo que es lo mismo, el espacio que acoge todas las creaciones inspiradas por estas deidades mitológicas protectoras de las ciencias y las artes liberales. Nacieron, según la leyenda más extendida, de la unión de Zeus y Mnemósine; de Gea ( la Tierra ) y Urano ( el Cielo ) para muchos otros. Las versiones acerca de su origen son diversas, así como su número, consensuado finalmente por los griegos en nueve. Aunque, en la realidad, han sido muchas más...

Amor, pasión y arte
Que Goya estuvo locamente enamorado de la duquesa de Alba no es ningún secreto, pero que exista la posibilidad de que fuera la fuente de inspiración de La Maja desnuda hace que miremos lo que se suponía un amor platónico con otros ojos. En cualquier caso, todos los testimonios dejan constancia de la fascinación que sentía el pintor por esta Grande de España. A lo largo de la historia han existido mujeres que, por su belleza, su carácter, o un extraño cúmulo de cualidades concretas, han enloquecido a artistas de toda condición. Dalí permaneció al lado de Gala durante más de cinco décadas. Once años mayor que él, casada con Paul Eluard cuando se conocieron y tendente a las infidelidades, fue adorada por el pintor como su mujer y su musa, y convertida en eje central de algunas de las mejores obras que éste dio al surrealismo.

Los casos son múltiples, y cada uno de ellos nos ayuda a comprender la figura de un creador y, en ocasiones, el motivo de sus creaciones. Así, al igual que se ha llegado a decir que Dalí no sería Dalí sin Gala, podemos asegurar que la obra del obsesionado Dante Rossetti no existiría sin Elizabeth Siddal. Su apariencia lechosa y su larga cabellera pelirroja atrajeron la atención de Millais, el primero de los prerrafaelitas en representarla como la Ofelia difunta de Shakespeare. No transcurriría mucho tiempo antes de que este hecho se convirtiera en realidad: tras la muerte de la hija que tuvo con Rossetti, y anulada y atormentada por un matrimonio obsesivo, Elizabeth se quitará la vida con tan sólo 33 años. Al igual que Jeanne Hébuterne se suicidará estando encinta tras conocer la muerte de Modigliani, una figura que no puede ser considerada como el más fiel y atento de los amantes ( agredía incluso a sus compañeras de cama ).
Estos nombres son tan sólo la forma por la que fueron conocidas las mujeres reales que compartieron la vida de algunos de los más famosos artistas de la historia, pero todas ellas perviven en su arte; en unas ocasiones como mártires del amor, encarnando a la Beatriz de Dante ( Beata Beatrix será el homenaje final de Rossetti a su compañera ), en otras como una de las muchas mujeres representadas por un pintor acostumbrado a los excesos, pero la única a la que jamás retrató desnuda.

Sin llegar a semejantes extremos, encontramos musas para todos los gustos, algunas de ellas de sobra conocidas por todos ( aunque aún no lo sepamos ), como Simonetta Vespucci, belleza famosa en la Florencia renacentista, alabada por poetas y deseada por nobles, es la conocida Venus de Boticelli. Los binomios son infinitos, casi tantos como artistas: Man Ray y Lee Miller, Rodin y Camille Claudel, Filippo Lippi y Lucrecia Buti, musa compartida igualmente por Boticelli, y un largo etcétera. Pero no sólo las mujeres han ejercido como tales, existen también “musos”: no hay más que recordar la extraña relación existente entre Van Gogh y Gauguin, por lo menos en lo que al primero respecta, para descubrir que ha habido personas que han desempeñado este papel, aunque la condición de amantes quedara excluida ( véase si no a Andy Warhol, homosexual reconocido, y a la malograda Edie Sedgwick ).
30/04/2008
FRANCISCO DE GOYA
(Fuendetodos, Zaragoza, 1746 – Burdeos, Francia, 1828)
Francisco José de Goya y Lucientes, llamado Francisco de Goya, pintor y grabador español. Marcado por Velázquez influyó, y mucho, en la pintura contemporánea.
Su padre, José Goya, natural de Zaragoza, de origen vasco, estaba vinculado con el mundo de las artes por su oficio de dorador; su madre, Gracia Lucientes, era de familia labriega de Fuendetodos. El matrimonio Goya residía temporalmente en este pueblo cuando nació Francisco. Estaba avecindado en Zaragoza donde Francisco entró de aprendiz en el taller de José Luzán. A estos comienzos corresponde su trabajo más antiguo de que se tiene noticia, la decoración de un armario de la iglesia de Fuendetodos, pintura llena de inexperiencias, pero de una turbulencia de ejecución que presagia libertades futuras.
La actividad de Goya es poco conocida. Consta que en 1763 y 1766 se presentó en Madrid a sendos concursos convocados por la Academia de san Fernando; los premios fueron otorgados a otros pintores sin que Goya obtuviera ni un voto del tribunal académico.
A mediados de 1771 Goya había regresado a Zaragoza, donde en octubre del mismo año se le confió la pintura de la bóveda del coreto del Pilar. Este fresco, La gloria del nombre de Dios, terminando en la primera mitad de 1772 es todavía de composición poco hábil, pero presenta fragmentos de espléndida calidad.
En julio de 1773 contrajo matrimonio en Madrid con Josefa Bayeu, hermana de los pintores Francisco, Ramón y Manuel.
Salvo algunos viajes de corta duración, hasta su emigración a Burdeos, la carrera de Goya se desarrollará desde ahora en la capital.
Francisco Bayeu, zaragozano, discípulo también de José Luzán y doce años mayor que Goya, había ejercido sobre éste un ascendiente no conocido en detalle, pero que debió ser de mentor y maestro; de hecho, en 1771, al participar en el concurso de Parma, Goya declaró explícitamente que era discípulo de F. Bayeu. Gracias a éste, convertido ya en su cuñado, Goya empezó a trabajar como cartonista de la Real fábrica de tapices de Madrid. Los 63 cartones que ejecutó entre 1775 y 1792 constituyen indudablemente la vertiente más sabrosa de su producción durante este período, y patentizan el progresivo dominio técnico, el afinamiento de paleta y la desenvoltura de invención y observación que el maestro fue desarrollando a lo largo de esos años.
La evolución general de la pintura madrileña en los años setenta y ochenta está marcada principalmente por el influjo en sentido neoclásico derivado de Mengs. Esta crisis fue superada por la clarividencia pictórica de Goya, que sólo la reflejó con resultados limitativos en ciertas obras, especialmente en las de asunto religioso, más acomodadas al gusto dominante: Cristo crucificado de 1780, la Sagrada Familia (Prado), San Bernardino de Siena predicando ante Alfonso V.
En el período que va hasta 1790 Goya se afianza en la corte. Desde 1780 es miembro de la Academia de san Fernando y asiste regularmente a sus sesiones. Goza de bienestar económico. Se va imponiendo como retratista de la nobleza. Y en 1786 es nombrado pintor de cámara.
En el invierno de 1792-1793 Goya estuvo muy enfermo. No se conoce a ciencia cierta la naturaleza del mal que le aquejó, “de las más terribles” a decir de Zapater, y que le dejó completamente sordo. Esa tara física contribuyó sin duda poderosamente a enriquecer la vida interior del artista, a propulsar su imaginación hacia zonas no exploradas hasta entonces.
Apenas restablecido de su enfermedad, Goya pintó un grupo de cuadros. A este grupo pertenecía La casa de locos, El naufragio, El incendio…

En 1799 llegaba a la cúspide de su carrera oficial con el nombramiento de primer pintor de cámara. Su labor como retratista es inmensa en este tiempo, y de una sabiduría pictórica, profundidad sociológica. Retrató a los reyes, a pie y a caballo, y a la familia real entera, La familia de Carlos IV, que une a su calidad excelsa su valor documental, revelador sin tapujos de la contextura moral de los personajes; el retrato colectivo gustó mucho a la corte, pero acaso sea significativo que hasta 1808 no se volviera a encargar a Goya otro retrato para palacio.
En 1808, al subir al trono Fernando VII, Goya le retrató (Fernando VII a caballo, Academia de san Fernando). En octubre de aquel año, ya en plena guerra contra los franceses, marchó a Zaragoza llamado por Palafox para ver y examinar las ruinas de aquella ciudad. En 1812 murió Josefa Bayeu. El inventario de bienes subsiguiente muestra que Goya disfrutaba de una posición económica desahogada, que mantendría hasta su muerte.
En estos años el estilo de Goya evoluciona hacia una mayor concentración expresiva, va renunciando a las veladuras a favor de una pintura más directo, sintética y cuajada de materia, su paleta se simplifica, con tendencia a los acordes sobrios y un amplio empleo de los negros.
En la pintura religiosa, más que las convencionales Asunción y Santa Justa y Rufina, hay que destacar La oración del huerto y La última comunión de san José de Calasanz, quizá sus obras más sentidas y auténticas de todas las de este género.
Con la persecución que sufrieron los liberales en Francia, Goya se sintió amenazado y en mayo de 1824, pasada la primera oleada represiva, solicitó permiso del rey para ir al balneario de Plombières, que le fue concedido. A fines de junio estaba ya en Burdeos, refugio de muchos liberales y afrancesados españoles.
Muere en Burdeos el 16 de abril de 1828, a los 82 años de edad, de una parálisis.
GOYA, PINTOR DE GUERRA


¡Se llevan al infante!
El 2 de mayo de 1808 un grupo de soldados del bando napoleónico trata de sacar del Palacio Real de Madrid al infante Francisco de Paula, hijo de Carlos IV, para llevarlo a Bayona ( Francia ) con el resto de la familia real. Este hecho, observado por un grupo de personas reunidas en torno al palacio, será la gota que colme el vaso de los abusos galos contra el pueblo español. Toda la serie de desórdenes previos y la presión ejercida sobre el rey Fernando VII y su padre, que acabó con una abdicación a favor de José I Bonaparte, van a desembocar en este punto en un altercado inicio de una guerra popular que se extenderá como la pólvora por la ciudad: los levantamientos del 2 de mayo. Una revuelta que tendrá respuesta en la forma de una sangrienta represión ordenada por el general Murat y que supondrá el inicio del fin de Napoleón y el comienzo de la Guerra de la Independencia española, que se alargará todavía seis años más.
La carga de los mamelucos
Si bien el cuadro más conocido de Goya acerca de este episodio es el que representa los fusilamientos del pueblo español a manos de los soldados franceses el posterior día 3 de mayo, es el titulado La carga de los mamelucos el encargado de recoger la confusión y el horror vividos en Madrid el 2 de mayo de 1808. Concebidos ambos como un díptico inseparable, fueron el resultado de una propuesta realizada por Goya a la Regencia de España en 1814 “[…] para perpetuar por medio del pincel las más notables y heroicas acciones o escenas de nuestra gloriosa insurrección contra el tirano de Europa". Sin embargo, no hay nada de épico en estos cuadros, en los que se muestra en toda su crudeza la locura y crueldad de la guerra, convirtiéndolos en un ejemplo atemporal del carácter humano en cualquier clase de enfrentamiento pasado, presente o futuro.
“Goya en tiempos de guerra”
Con motivo del bicentenario de la Guerra de la Independencia española, el Museo del Prado ( Madrid, España ) presenta una exposición monográfica acerca del pintor aragonés, en la que destacan los restaurados óleos del 2 y 3 de mayo. Una muestra que recoge casi 200 creaciones de Goya y que permite ver su evolución desde 1795-1800, años de febril actividad y que finalizarán con su nombramiento como Pintor de Cámara, hasta 1814-1820, periodo en el que llevará a cabo sus famosas estampas de La tauromaquia y los Disparates. Un conjunto de obras, el más grande reunido por este museo desde la exposición que organizara en 1996 con ocasión del 250 aniversario del nacimiento de Goya, procedentes de instituciones y colecciones privadas de todo el mundo. artelista.com
EL ARTE Y EL RENACIMIENTO
¿Sabías que el arte sólo "existe" desde el Renacimiento?

Hasta la Edad Media las artes se dividían en mecánicas y liberales, siendo estas últimas aquellas para cuyo ejercicio se hacía precisa la aplicación del intelecto. Lo que hoy día conocemos por artes plásticas no se consideraban como tales, dado que se creía que para su ejecución tan sólo era precisa la destreza manual. La llegada del Renacimiento y los primeros textos teóricos sobre las Bellas Artes harán que esta situación comience a cambiar.
Intelecto vs. Trabajo manual
El sistema de trabajo de los artistas durante el medioevo se ubica dentro de la jerarquía de los gremios. Frente a las consideradas artes superiores, caso de la Gramática, la Retórica, la Dialéctica, la Aritmética, la Geometría, la Música y la Astronomía, la producción artística era tenida por un mero trabajo mecánico y manual, resultado de la aplicación de unas reglas sistemáticas de la que quedaba excluido cualquier asomo de ciencia, y que podía ejercerse tan sólo mediante afiliación gremial.
El humanismo renacentista
Varios factores harán que la consideración social de las artes cambie durante el Renacimiento: por un lado, hay que tener en cuenta el individualismo del hombre inherente a la época, que entraba en clara oposición con el sistema de trabajo establecido por los gremios, así como el desarrollo del pensamiento científico y el retorno a la Antigüedad y, con ello, al concepto de belleza clásico. En estos momentos comienzan a surgir personalidades destacadas dentro del mundo del arte que reivindicarán el reconocimiento de su personalidad artística y de su oficio, aduciendo para ello la necesidad de conocimiento científico que éste precisaba ( una buena muestra de ello es la invención de la perspectiva lineal en estos momentos ), los precedentes de la Antigüedad y la existencia de un ideal de belleza profano. artelista.com
16/04/2008
ARTE CONCEPTUAL
El arte conceptual se desarrolló a finales de la década de los sesenta e inicios de los ochenta del siglo XX. Los orígenes se encuentran en la obra de Marcel Duchamp, artista de origen francés que ya afirmaba que el concepto era más importante que el objeto artístico.
La característica principal de esta corriente es el predominio de los elementos conceptuales sobre los puramente formales. Así pues, el arte conceptual es una forma de expresión que intenta evitar el estímulo óptico a favor de los procesos intelectuales que el público es invitado a compartir con el artista. Para ello, esta disciplina artística se fija en los ambientes cromáticos, en los luminosos, y en las variaciones sobre la naturaleza.
¿Cuál es la ideología de este tipo de arte? El arte conceptual se define claramente opuesto a la burguesía y contrario al consumo, ya que se considera que la obra no es dueña de nadie.

Los artistas del arte conceptual se valen de métodos inusuales y diversos para presentar la idea de su obra. Eligen fotografías, vídeos, documentales escritos, grabaciones, presentaciones de actos en público… y muchos otros materiales efímeros que les sirven para documentar sus ideas o explicar eventos que ocurren fuera de los museos. Uno de los ejemplos tempranos del arte conceptual es “Una y tres sillas”, una creación de Joseph Kosuth, artista estadounidense que en 1965 crea una obra con una silla como protagonista central. La obra en cuestión consiste en una silla plegable de madera, una fotografía de una silla y una ampliación fotográfica de la definición de silla extraída del diccionario. Con ello este artista conceptual busca que el público conteste en cuál de los tres elementos se encuentra la identidad del objeto: ¿en la cosa misma, en la representación o en la descripción verbal? ¿Puede descubrirse la identidad de la silla en uno, en algunos, en todos, o en ninguno de ellos?
A finales de la década de 1980, el arte conceptual experimenta un fuerte resurgimiento, justo cuando la atención del mundo del arte de vanguardia se orienta hacia la obra basada en el tema y el contenido. No obstante, por su carácter efímero, el arte conceptual dejó pocas obras en los museos. Sólo quedaron las fotografías y las declaraciones impresas (libros, catálogos y folletos) sobre los proyectos.
El body art (arte minimalista que utiliza el cuerpo como material de la obra) y el land art (arte terrestre que consiste en gigantescas obras en amplios espacios naturales) fueron dos corriente muy importantes del arte conceptual. artelista.com
26/03/2008
LAS MUJERES RETRATISTAS
¿Sabías que hubo mujeres retratistas en la corte de Felipe II?

La historia del arte está repleta de nombres de grandes pintores, algo más patente cuanto más atrás retrocedemos en el tiempo. Y si ya hablamos de pintores de corte la cosa adquiere mayores proporciones. Sin embargo, algunas mujeres han logrado pasar a los anales de la pintura por una calidad en sus obras que nada tiene que envidiar a la de sus colegas masculinos.
Felipe II "El retratado" - Hijo de Carlos V, de quien heredará su pasión por el coleccionismo, Felipe II es uno de los grandes mecenas de la historia de la pintura en España. Un mecenas un punto narcisista, por cierto. Algo que atestiguan los múltiples retratos que le realizaron en vida, la mayoría con una intención de encarnación del poder real y la gloria del país propia de la época.
Trabajo de hombres - Pompeo Leoni, Tiziano, Sánchez Coello, Rubens... conocidos artistas todos ellos que plasmarán en un momento u otro de su carrera la grandeza del rey en retratos de diferente carácter. Ecuestres, sobrios e institucionales, o mucho más privados, la mayoría de las representaciones de Felipe II que han llegado hasta nuestros días son producto de un trabajo cuya realización y reconocimiento estuvieron durante siglos ligados a los hombres.
Sofonisba Anguissola - Hija de un noble menor amante de la cultura, Sofonisba Anguissola es una de las pocas pintoras del Renacimiento cuyo nombre ha pasado a la posteridad y, desde luego, la más famosa. Principalmente por su labor como retratista de la corte de Felipe II, quien requerirá sus servicios atraído por sus cualidades y para el que realizará uno de los más conocidos retratos del monarca, hoy día presente en el Museo del Prado en Madrid ( España ). artelista.com
18/03/2008
VENUS Y ADONIS

Óleo sobre lienzo (212x191 cen) - Año 1580 - Museo del Prado - Madrid - España
El pintor Paolo Veronés, nacio en Italia en 1528 y fallecio en Venecia en 1588. Este es un cuadro especial, por que la mitológía no era su especialidad. Este famoso cuadro es una buena muestra de su estilo virtuoso y de gran colorido a la mejor manera de la escuela veneciana, con Tiziano y Tintoretto como sus pares. Destaca el admirable sentido del espacio y la vibración atmosférica.
La luz que se filtra entre la maleza para bañar el cuerpo desnudo de la diosa del amor, es su gran protagonista, en el colorido dominan los verdes, rojos y amarillos. Este hermoso lienzo fue adquirido para el rey Felipe IV por Diego Velázquez durante la segunda estancia del pintor español en el año 1650.
14/03/2008
PARECIDOS RAZONADOS
Un juego. Una reflexión. Una nueva mirada. En Artelista estrenamos esta semana sección, destinada a compartir con todos vosotros un hecho muy común en la historia del Arte: los homenajes. Y es que, desde siempre, los grandes creadores han tomado como modelo a aquellos que les precedieron. Los artistas Artelista no iban a ser una excepción porque ¿qué mejor para tu obra que la inspiración de un maestro?


Las tres gracias de Rubens Modelos de Leonardo Yosovitch
Si Shakespeare pudo...
Romeo y Julieta no es una obra original de Shakespeare: antes que él, por lo menos cuatro autores más escribieron su versión sobre este mismo tema. ¿Coincidencia?, ¿plagio? Ninguna de las dos cosas. Durante siglos, la copia fue un sistema reconocido y aceptado, existiendo incluso la circulación de obras en papel cuya función era servir de modelos ( al igual que hoy día existen los contenidos e imágenes gratuitas en Internet para ser empleadas como se quiera ). De hecho, la copia directa de otros autores no estaba mal vista, aunque si uno quería que se olvidaran del "préstamo" era preferible que la obra resultante fuera mejor que sus predecesoras...
Occidente y Oriente
Mientras que hoy día en la parte occidental del mundo el recelo a la copia va en aumento, en Oriente han comprendido que tomar como base el trabajo de otro artista, captar su esencia y reproducirla supone un homenaje, una muestra de admiración, y no una apropiación indebida. Muchos se escandalizarán, pero...¿y si recordáramos la cantidad de versiones de Las Meninas hechas por grandes artistas a lo largo de la historia? Todas ellas expuestas con orgullo como lo que son: homenajes a la grandeza de Velázquez.
Rubens al estilo Artelista
Rubens y Picasso mano a mano reinventados por Leonardo Yosovitch. Suena atractivo ¿verdad? Las líneas voluptuosas tomadas del maestro flamenco conviven en la obra de Yosovitch con una riqueza cromática que enfatiza los volúmenes y contribuye a crear la unión entre unas protagonistas de perfiles cúbicos. Una alegre y colorista alegoría reinterpretada en clave contemporánea, no sabemos si mejor, pero al menos sí igual de intensa que las anteriores.
05/03/2008
LA JOVEN DE LA PERLA
¿Sabías que La joven de la perla pudo haber sido la propia hija de Vermeer?
La vida de Vermeer, al igual que sucede con muchos otros pintores de la época, está llena de lagunas e hipótesis. Apenas pintaba lo suficiente al año como para alimentar a sus numerosos hijos y mucho se ha especulado acerca de sus otras actividades comerciales. Murió pobre y desalentado, y su memoria caerá en el olvido hasta que sea redescubierto a mediados del s.XIX. Sin embargo, de todos los enigmas que rodean su vida, ninguno como el generado por este especial cuadro.
Un pintor con problemas
A pesar de contraer matrimonio con una mujer de posición acomodada, Vermeer conoció apuros económicos a lo largo de su vida. Se sabe con certeza que el maestro holandés no pudo haberse ganado la vida pintando, si se tiene en cuenta, artísticamente hablando, lo poco prolífico que era, debido seguramente a lo depurado de su técnica. Finalmente la crisis generada por la guerra con Francia e Inglaterra terminará de socavar la economía familiar, consumida además por una venta cada vez menor de obras y las deudas acumuladas.
Una modelo enigmática
Conocida como la "Gioconda del norte" por lo misterioso de su identidad, la propia composición y ejecución del lienzo incitan a la imaginación, al igual que sucede con la Mona Lisa original. La extraña postura de tres cuartos en la que se encuentra, junto con una depurada concepción y la propia actitud y semblante de la muchacha contribuyen a insinuar una fuerte intimidad con el pintor que la retrató, algo habitual por otra parte en Vermeer.
La luz es la clave
Parte de lo metódico y exacto de la técnica de Vermeer ha sugerido la idea de que pudo haber empleado para sus cuadros la cámara oscura. Algo que no quita para que fuera un auténtico maestro en el tratamiento de la luz, consiguiendo envolver todas sus obras de un intimismo tan presente que hoy día uno puede permanecer por unos momentos en el interior de una estancia holandesa del s.XVII. Vermeer convierte en realidad la propia realidad, pero no sólo de los interiores, fundamentalmente de las personas retratadas. Y esto, por encima de todo lo demás, es lo que provoca la sensación contradictoria de ser espectadores y excluidos de parte de una historia. artelista.com
LOS ROBOS EN LOS MUSEOS
Vistos y no vistos: ¿son seguros los museos?


Se suele decir en los museos que "el que quiere robar, roba". No es posible que un museo o institución con programa expositivo abierto al público tenga continuamente vigilados sus fondos. Para ello debería o bien alejar al público de la obra o bien reducir el tamaño de la exposición para poder dotar cada sala de personal de seguridad. Ninguna de las dos opciones son excesivamente viables, sin embargo. ¿Esto quiere decir que no se pueden evitar los robos? En muchos casos sí y para ello los museos cuentan a su disposición con un buen número de recursos que limitan al máximo cualquier posible incidente.
¿Por qué se producen?
Existen varias teorías para explicar esta clase de robos. La verdad es que las obras que suelen sustraerse de los museos no son vendidas en su mayoría en el mercado negro del arte. El motivo es que precisan tiempo para poder ser colacadas y el porcentaje de beneficio no es tan excesivo como se pudiera creer. Sí suelen ser empleadas muchas veces como moneda de cambio en transacciones ilegales, obviando de esta manera los problemas de certificación. Junto con esto, existe una tercera explicación, que no puede ser validada más allá de la mera mitología: el coleccionista millonario que encarga el robo de una obra que no puede comprar y quiere poseer.
Sistemas de seguridad
Los museos cuentan con un buen número de sistemas y barreras para complicar lo más posible cualquier incidencia sobre la colección. Personal, vigilantes, cámaras o sensores son las principales medidas disuasorias. Además, existen una serie de reglas básicas a la hora de distribuir los fondos por el edificio o museo. Para empezar, se valora el tipo de edificio que es, su hermetismo, y su ubicación. Además, las salas de reserva y de exposiciones suelen estar poco accesibles, sin ventanas. A menor acceso directo desde el exterior, mayor seguridad.
Barreras psicológicas
Lo cierto es que, aún así, si alguien quiere robar una obra, lo más seguro es que lo consiga, pero este tipo de medidas impiden que en determinadas circunstancias se efectúen "algunos" robos. O lo que es lo mismo: un profesional va a llevar a cabo el robo con o sin cámaras, pero un visitante que se encuentra sólo en una sala y se le ocurre llevarse un cuadro probablemente no lo haga si se nota vigilado. Y es que buena parte de los dispositivos de un museo no están realmente tanto para evitar robos meditados como actos espontáneos o vandálicos del visitante común.
29/02/2008
MODIGLIANI
Autoretrato
(Livorno 1884 - París 1920)
Amedeo Clemente Modigliani, pintor y escultor italiano. Hijo de una familia judía (su madre, sefardí) estudió en las escuelas de bellas artes de Livorno, Florencia y Venecia, y visitó los grandes museos de Italia.
En 1906 se trasladó a París. Hasta aquel momento su arte se basaba en el procedimiento de manchas de los macchiaioli italianos del s. XIX, pero luego fue influido por Tolouse-Latrec, por Picasso, y posteriormente, por Cézanne. En 1909 trabó amistad con Brancusi y por algún tiempo se consagró casi exclusivamente en la escultura, ejecutando figuras simplificadas de traza primitiva.
De Montmartre, donde residía, se trasladó a Montparnasse, dondé vivió miserablemente abusando del alcohol y de la droga. Fue amigo de Kisling, en cuya casa trabajó, de Soutine y de Pascin. Algunos protectores lo mantuvieron: la poetisa británica Beatrice Hastings, el marchante y poeta Zborowski, desde 1916.
Bohemio e ingobernable como su propia época, Modigliani vivió ajeno a las convenciones en el París de los manifiestos. Ahora, el Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid dedican una retrospectiva al pintor de mirada famélica.
Comisariada por Francisco Calvo Serraller, la exposición recoge la trayectoria del pintor desde su llegada a la Ciudad de la Luz hasta su muerte. Una selección de obras de arte, surgidas de entre la pobreza y la enfermedad que le acompañaron durante toda su vida, bien arropadas por algunos de sus amigos más cercanos.
Los primeros maestros - En 1906 Amedeo Modigliani llega a París. Pronto queda impresionado y muy influido por la obra de maestros de vanguardia como Cézanne o Picasso, algo apreciable en las obras de este periodo. Sin embargo, serán principalmente dos los factores determinantes en su producción posterior: el descubrimiento del arte africano y su amistad con Paul Alexandre. Su traslado a Montparnasse en 1909 constituye otro punto de inflexión. Desde este momento y en fechas posteriores, intensificará su labor escultórica inducido por Brancusi, a quien conocerá en este año, sentándose así las bases de su estilo pictórico de madurez.
Retrato de Jeanne Hébuterne, uno de los varios que hará el pintor

Amistad y arte - Modigiani pronto verá truncada su inclinación escultórica debido a su precaria salud. El polvo provocado por la talla, del que se resiente, será el "culpable" de la dedicación del artista a la pintura en exclusiva, junto con la imposibilidad de conseguir en tiempo de la Gran Guerra bloques para esculpir y la poca aceptación de su obra en el mercado. Gracias a ello, podemos disfrutar en la actualidad de una enorme galería de contemporáneos de Amedeo, a muchos de los cuales conocerá en los principales círculos artísticos e intelectuales del momento, buen testimonio de la Francia de la primera mitad del s.XX.
Modigliani, el pintor ¿maldito? - Reconocido en vida por su obra, exitoso entre las mujeres y querido por sus amigos, Modigliani ha logrado sin embargo forjarse una reputación de pintor maldito con el paso del tiempo. ¿Los motivos? Sus excesos, sus amoríos, la clausura de su única exposición por indecencia, la pobreza, la enfermedad o su muerte a temprana edad y posterior suicidio de su amante Jeanne Hébuterne, quién lo sabe. Lo único seguro son sus obras, que han llegado hasta nuestros días cargadas de melancolía e inspiración.
Un homenaje compartido - Un total de 130 obras, provenientes de todo el mundo, componen esta exposición en la que el homenaje corre a cargo de las piezas de maestros y amigos de Modigliani. Gauguin, Cézanne, Picasso, Derain, Kisling o Soutin ofrecen el contrapunto a todo el conjunto de cuadros, dibujos y esculturas herencia del genio del artista. Una muestra que ofrece un recorrido desde los primeros dubitativos ensayos pictóricos hasta sus últimas creaciones, pasando por sus conocidos desnudos, plenos de un erotismo desafiante, y sus magníficas esculturas. artelista.com
28/02/2008
CARAVAGGIO
Dionisos
(Caravaggio, Lombardía, 1573 - Porto Ercole 1610)
Michelangelo Amerighi o Merisi da Caravaggio, pintor italiano y máximo exponente de la escuela naturalista surgida en Italia como oposición a la corriente manierista del siglo XVI. Su carrera fue corta y tumultuosa, viéndose continuamente envuelto en riñas, desafíos y reclamaciones judiciales, provocados por su temperamento violento y pendenciero.
Enigmático, fascinante, rebelde, peligroso... Estos son sólo algunos de los adjetivos que Caravaggio se fue ganando poco a poco con sus actos. Implicado en numerosas peleas callejeras en Roma, retó a duelo a pintores que intentaban hacerle competencia, pegó palizas a críticos de arte, e incluso llegó a matar.
La Adivina
Estudió con Simona Peterzano en Milán, y para su formación artística fue decisiva la tradición lombarda, de acentuada inclinación realista, y los experimentos luminosos de la pintura de aquella región (Savoldo, Moretto, los Campi, etc.). 
Cena de Emaús
Hacia 1590 pasó a Roma, donde trabajó algún tiempo en el taller del caballero de Arpino. Desde las primeras obras (Baco, Uffizi, y Muchacho con fruta, Borghese) dio pruebas de su genio profundamente original y renovador, que alcanza ya plena madurez en las pinturas de san Luis de los Franceses (últimos años del siglo XVI) y de Santa Maria del Popolo (1601). 
La Muerte de María
La novedad radical de su concepto pictórico hizo que algunos de sus cuadros de altar más importantes, como La muerte de la Virgen (hoy en el Louvre), fueran rechazados por los comitentes. 
La Virgen del Rosario
En 1606, como consecuencia de una reyerta surgida en un partido de pelota, Caravaggio mató a un hombre y tuvo que escapar de Roma a Nápoles. Allí pintó algunas obras importantes (Las siete obras de misericordia, iglesia del Pio Monte; La virgen del Rosario, hoy en el Museo de Viena, etc.). 
San Jerónimo
De aquí pasó a Malta. Allí pintó San Jerónimo, Degollación de San Juan Baptista, los dos en la catedral de La Valletta, y también Retrato del gran maestre de la orden de Malta, Alof de Wignacourt. Más tarde se fue a Sicilia. En esa época pintó Entierro de Santa Lucía (en la iglesia de Santa Lucía, en Siracusa), La resurrección de Lázaro (en el Museo de Mesina) y La adoración de los pastores (en el oratorio de San Lorenzo de Palermo).
En 1609, se encontraba de nuevo en Nápoles. Murió de malaria cuando volvía a Roma, cerca de Porto Ercole, uno de los presidios costeros españoles.
27/02/2008
WOMAN III
Los Cuadros más caros del mundo:
Woman III
| Posición: 2 Autor: Kooning, Willem Fecha de venta: Nov 2006 Técnica: Óleo / lienzo Medidas: 171 x 121 cm. Precio: 137.500.000 $ Vendido por David Geffen a Steven A. Cohen. |
LOS GRAFFITI
¿Sabías que un graffiti puede pasar de un muro a una galería de arte?

Por definición un graffiti es una forma de pintar sobre propiedades públicas o privadas: paredes de la calle, vehículos, mobiliario urbano... Para Bansky, un popular artista de graffiti del Reino Unido, parece que esas superfícies no son suficientes. Él, cuya identidad se desconoce, ha roto con la regla trasladando su arte callejero a prestigiosas galerías. Ahora acaba de arrasar en una subasta de Londres.
El arte urbano parece estar al alza. Ya no se limita a las calles sino que se puede llegar a exponer y vender, como le ha sucedido a Bansky. Resulta paradójico que las galerías y las subastas le hayan acogido con tanto entusiasmo cuando él mismo está en contra de este sistema.
Récord personal - Sus éxitos suman un total de casi 430.000 euros. Bansky fue la estrella de una subasta en Londres dónde vendió un mural por 275.000 euros. Desde que se difundió que famosos como Angelina Jolie y Christina Aguilera habían comprado algunas obras de Banksy, este artista no ha parado de cosechar éxitos.
"Laugh Now" - "Laugh Now", así se titula un mural de Bansky adjudicado en la subasta por más de 300.000 euros. En la pieza unos monos advierten al espectador de que estos animales algún día acabarán estando al mando de la sociedad.
El enemigo en casa - Banksy se caracteriza por un carácter subversivo y provocador. El graffitero dota a sus trabajos de un fuerte contenido político y mucho humor. El artista considera a las subastas de arte urbano "antidemocráticas " y opina que glorifican la avaricia, resulta paradójico pues él mismo está triunfando y ganando miles de euros en este sector.
El graffiti: un arte cuestionado - El graffiti tiene su historia, sus influencias, sus estilos, tiene una filosofía, unas técnicas; es un arte. Pero hay quienes no lo consideran una práctica artística. Las ventas de los graffitis de Bansky e una subasta de Londres muestra un punto de inflexión en el mundo de graffiti.
06/02/2008
IMPRESIONISMO

Claude Monet
El Impresionismo es un movimiento pictórico surgido en París, Francia, a mediados del siglo XIX. Pero no fue hasta 1874 que el Impresionismo floreció. Un 15 de abril de ese año, un grupo de pintores quiso desafiar la exposición del Salón Oficial de París realizando una muestra paralela en los salones del fotógrafo Nadar. En total participaron treinta y nueve pintores con más de ciento sesenta y cinco obras. Se presentaron bajo el nombre de "Sociedad Anónima de pintores, escultores y grabadores". Entre ellos había artistas como Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Edgar Degas, Camille Pissarro, Alfred Sisley, y Édouard Manet, entre otros. Curiosamente fue una obra de este último, el célebre pintor francés Manet, titulada "Impresión: sol naciente" pintada en 1872 la que bautizó esta corriente artística como Impresionismo. 
Auguste Renoir
El Impresionismo rompía con las leyes del academicismo, suprimiendo la perspectiva tradicional, la anatomía clásica y el claroscuro. Los autores de este movimiento rechazaron los colores oscuros para buscar la claridad, la transparencia y la luminosidad. 
Edgar Degas
Fueron los pintores del Impresionismo los primeros en poner sus caballetes en plena naturaleza, concretamente en el bosque de Fontainebleau. Para Monet, Renoir o Pissarro, la naturaleza era una fuente de sensaciones puras, de efectos que se convertían en objetos de la pintura. El campo inicial del Impresionismo fue precisamente el paisaje. Si en un principio aplicaron los efectos de la luz a superficies reflectantes, como el agua y la nieve, muy pronto lo ampliaron a todos los elementos compositivos, como la figura humana, el cielo, los paisajes urbanos, entre otros. 
Camille Pissarro
La temática era uno de los principales motivos de discrepancia que tenían los pintores impresionistas con la sociedad de la época. Procedentes de una clase social popular, o próxima a ella, a los impresionistas les resultaba placentero retratar gustos y costumbres que les eran familiares. Por el contrario, los clientes de arte, pertenecientes a las clases burguesas y aristocráticas, estaban acostumbrados al idealismo y al reflejo de la sofisticación en los cuadros. Como consecuencia, la alta sociedad consideraba que los impresionistas estaban en guerra contra la belleza.
Alfred Sisley
Los artistas del Impresionismo dedicaban un largo período de tiempo al estudio de la técnica pictórica. La plasmación de la luz era trascendental para ellos, ya que creían que los objetos sólo se veían en la medida que la luz incidía. La coloración de las sombras era otro aspecto importante en el Impresionismo, así como la repetición de tema con cambios de matices de iluminación, como única diferencia.
Pese a empezar como un grupo de artistas, a partir de 1886, cada uno de los pintores buscaron renovar el arte por sus propios medios y comenzaron a gozar de un modesto triunfo. artelista.com
29/01/2008
LA BELLEZA DEL ARTE
¿Sabías que la belleza no se convirtió en tema artístico hasta el siglo XVI?
Son muchos los artistas que usan la belleza física como protagonista de sus obras. Cualquiera diria que es un tema que ha existico siempre. Pero no es así. No fue hasta la mitad del siglo XVI que se concibió el cuerpo femenino como tema artístico recurrente. Uno de los precursores fue Boticelli y su Alegoría de la Primavera.
Se dice que el arte ha existido siempre, desde los tiempos más remotos con las pinturas rupestres, sin embargo, no podemos decir lo mismo del concepto de belleza física como tema artístico. No sólo la belleza física, sino también el erotismo e incluso la sexualidad, pasaron a convertirse en un tema artístico en este siglo. Como todos los cambios, la aceptación plena de nuevos temas vino auspiciada por una serie de cambios sutiles y paulatinos.
Los bellos precursores - Se puede considerar a Botticelli y sus obras mitológicas, ( Alegoría de la Primavera, 1484 ) precursores en la búsqueda y plasmación de la belleza física como fin en una obra de arte; se trata de dos encargos de los Médicis para decorar alguna de las casas o palacios destinados al ocio y al descanso que tenían en el campo. Giorgone, con su Venus dormida ( 1509-1510 ), da un paso más; el tema, repetido hasta la saciedad a partir de entonces, es una novedad para la época.
Venus de Urbino - Tiziano
Primer mujer de carne y hueso - Con Júpiter e Io ( sobre 1532 ), de Correggio, el tema del erotismo y la sensualidad hacen su aparición definitivamente: las imágenes muestran una sexualidad explícita insólita en esa época. La Venus de Urbino ( 1538 ), de Tiziano, es la aportación definitiva: se trata de la primera mujer de carne y hueso; es una "Venus", pero Tiziano la ha humanizado de tal forma que representa por primera a la mujer, no a la diosa.
Tres Gracias - Rubens
Ya no es lo que era - Aunque la belleza artística como tema apareció hace cientos de años, ha cambiado considerablemente. Las tres gracias de Rubens es un buen ejemplo. La obra fue realizada un siglo más tarde que surgiera el nuevo tema artístico. En la famosa obra se observa una belleza encarnada por tres mujeres de una tez blanca, y características por sus curvas en sus siluetas. Así se entendía la belleza en aquellos tiempos, muy diferente a cómo se entiende hoy la belleza física. Fuente: artelista.com
16/01/2008
LA MUERTE DE MURILLO

Exigente con su arte hasta el final. Murillo, una de las figuras más importantes del barroco español, subió a un andamio para poder pintar mejor la parte superior de un retablo y un resbalón le jugó una mala pasada. Moría días después a causa de la caída.
Al pintor andaluz se le encargó el cuadro del el retablo de los Capuchinos de Cádiz, que empezó a pintar en 1681. Se trataba de una pieza de grandes dimensiones que requirió la ayuda de un andamio para que pudiera realizar las partes superiores de la pintura.
Una mala caída
Murillo estaba pintando el retablo sobre el andamio, cuando tropezó y cayó al suelo. El accidente le provocó un grave problema en los intestinos ya que hacía tiempo que padecía una hernia. Esto, al parecer, le llevó a la muerte, pero no en el acto, ya que el pintor español, aunque muy enfermo, sobrevivió unos meses más. Finalmente, el 3 de abril de 1682 Bartolomé Esteban Murillo falleció. Su última voluntad fue que se le enterrase en su parroquia de Santa Cruz y que se le dijeran misas en dicha iglesia y en la del Convento de la Merced.
Su recuerdo yace en Sevilla
Al día siguiente, el 4 de abril, fue enterrado tal y como él había pedido. La Iglesia de Santa Cruz, la última casa del artista, desapareció durante la ocupación francesa en Sevilla. Actualmente, el solar de la parroquia lo ocupa la plaza de Santa Cruz, en cuyo subsuelo reposan los restos del gran pintor.
Una gran pérdida
Murillo es uno de los máximos exponentes del arte barroco en España. Un artista que se caracteriza por su magnifica técnica y un gran colorista. El pintor avanza desde un tenebrismo inicial hacia una pintura más suelta, ligera y libre. Además de sus temas religiosos, también es famoso por sus obras realistas.
11/01/2008
ANDREA DEL VERROCCHIO
(Florencia 1435-Venecia 1488)
Andrea Di Cone, llamado Andrea del Verrocchio, orfebre, escultor y pintor italiano. Tomó su nombre del orfebre Giuliano Verrochi, junto a quien se inició en el arte. En escultura se formó bajo la guía de Donatello. A partir de 1465 dirigió uno de los más importantes talleres escultóricos de Florencia, que rivalizó con el de los Pollaiolo. 
Fue protegido por Lorenzo Médicis, para quien realizó numerosas obras; en 1472 se le encargó la erección del mausoleo de Juan y Pedro de Médicis en la iglesia de San Lorenzo, y en ella utilizó sólo motivos ornamentales. De 1478 a 1483 realizó uno de sus trabajos más originales, el grupo de Cristo y santo Tomás de Orsammischele, rico en contrastes de masas, en tensiones formales opuestas, en claroscuro de ropajes.
Con estilo y espíritus diferentes, se enfrentó con algunos de los temas más famosos de Donatello: su David (1476, Bargello) es más soñador que el de su maestro; su estatua ecuestre B. Colleoni (1479-1488), su última obra, hecha por encargo de Venecia, es más movida que el Gattamelata de Padua.
En pintura, Verrocchio intensificó las investigaciones técnicas, tendiendo a los efectos lisos de modelado y al estudio naturalista de la iluminación. En su Bautismo de Cristo (Ufizzi), la sutileza de las dos figuras de ángeles, debidas a Leonardo da Vinci, contrasta con la relativa sequedad de los personajes principales.
La Madona con san Donato y san Juan Bautista, composición que destaca por su amplitud y su delicado paisaje, la pintó en colaboración con L. di Credi, que junto con Leonardo, fue uno de sus mejores discípulos.
01/01/2008
TINTORETTO Y TIZIANO
¿Sabías que Tintoretto y Tiziano fueron enemigos?
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Los dos fueron grandes maestros de la Escuela Veneciana y los dos máximos exponentes del Renacimiento Italiano. Juntos podían haber compartido y aprendido mucho. Pero no fue así. Diez días después que Tintoretto ingresara en el taller de Tiziano como alumno, este lo echó. Pura envidia, dicen.
Ambos se conocieron en el taller del italiano Tiziano. Éste era ya considerado el gran pintor del Renacimiento y cuando vio las increíbles facultades artísticas de un alumno acababa de apuntarse, Tintoretto, le dio la espalda expulsándole de la academia por la envidia que le provocó el arte de sus dibujos.
Grandes maestros
Tintoretto ( 1518-1594 ), cuyo nombre verdadero Jacopo Comin, fue uno de los grandes pintores de la escuela veneciana y uno de los últimos del Renacimiento italiano. Nacido en Venecia, fue discípulo de Tiziano y de Paris Bordone, pero también se inspiró en el estilo de Porndenone y en el irrealismo de Schiavone.
Tiziano ( 1480-1576 ), pintor nacido en Pieve di Cdore, es el más importante maestro de la gran escuela pictórica veneciana y uno de los genios máximos de la pintura universal. Su obra fue admirada por los más grandes personajes de su época y ha sido siempre considerada como uno de los grandes logros de la cultura europea.
Vidas cruzadas y envidiadas
Tintoretto era un pintor innato. En su infancia ya pintaba sobre las paredes de la tintorería de su padre. Éste se dio cuenta de la pasión de su hijo cuando el pintor tenía 56 años, y lo llevó al taller de Tiziano a ver si podía aprender del artista. El arte del color y las sombras fueron las principales influencias de Tiziano en su alumno.
La tensión entre los dos pintores se mantuvo a lo largo de sus vidas. ¿La razón? El dinero: La pasión de Tintoretto por pintar era tal que apenas cobraba por sus cuadros; solo el coste del material y un mínimo para mantenerse. Así consiguió una abundante clientela...y la enemistad de Tiziano.
Admiración y recelo
Tintoretto fue un admirador ardiente de la obra de Tiziano, pero nunca un amigo, y Tiziano y sus partidarios le dieron la espalda. No faltó tampoco una abierta denigración, pero Tintoretto no le prestó atención. No buscó otro maestro, optó por estudiar por su cuenta, vivió pobremente, coleccionando moldes, bajorrelieves... Fuente: artelista.com
































