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INSTITUTO DE LOS ANDES

PERSONAJE EJEMPLAR EN USA

University of North Carolina The Daily Tar Heel - Chapel Hill, NC, USA

Nacido en Arequipa, Perú, Mario Vargas Llosa es uno de los novelistas y ensayistas más reconocidos de Latinoamérica. Pasó su infancia en Cochabamba, Bolivia, y luego vivió en Piura, Perú, mudándose a Lima en 1946. Antes de graduarse de un colegio militar en Lima, Vargas Llosa ya trabajaba como un periodista amateur. Después de estudiar literatura en la Universidad San Marcos, concluyó sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid.

Vargas Llosa comenzó a brillar como escritor después de publicar su novela "La ciudad y los perros" en 1962, la cual refleja la dura vida como alumno en los colegios militares. Esta obra lo llevó a ser considerado como parte del "boom" de la literatura latinoamericana. Su siguiente novela fue "La casa verde" (1966) que muestra una fuerte influencia de William Faulkner en su vida como autor.

Muchos consideran como su mejor novela "Conversación en la Catedral" (1969), el primer intento de Vargas Llosa en crear una "novela total," incluyendo todos los estratos de la sociedad a través de una narrativa ficticia. Otras obras célebres incluyen "Pantaleón y las visitadoras," "La tía Julia y el escribidor," "La guerra del fin del mundo" y "La fiesta del chivo."

BOB DYLAN, EL PINTOR

 

 

 

 

 

 

 

 

"The answer, my friend, is blowing in the wind". Y la respuesta es que sí, es cierto. Conocido mundialmente como uno de los grandes genios de la música rock del siglo XX, Bob Dylan nos sorprende ahora con otra faceta artística: la pintura. Un museo alemán acaba de inaugurar la primera exposición de la estrella de Minessota.  

La muestra - "No puedo recordar haber estado jamás sin pintar desde mi época de escuela", señaló Bob Dylan en una reciente entrevista a la revista alemana Art. Sin embargo, jamás se había realizado una exposición de sus obras. Se trata de 140 acuarelas inéditas que se exponen en el Museo de Colecciones de Arte de Chemnitz, ciudad de Alemania hasta el 3 de febrero. En este recinto también se han mostrado obras de artistas tan consagrados como Picasso o Tolouse-Latrec.  

Bajo el título "The drawn blank series", Bob Dylan expone retratos, bodegones, interiores, paisajes, desnudos... Para esta exposición, Dylan imprimió digitalmente sus dibujos, coloreándolos luego con acuarela y témpera. A lo largo de 8 meses de trabajo surgieron así 320 pinturas que cubren una amplia gama temática, 175 de las cuales se pueden ver en la exposición.  

Su afición no era un secreto - El interés de Bob Dylan por las artes gráficas sorprende pero no era un secreto. La inclinación plástica del genio viene de lejos. Ya en los años 70, un dibujo suyo ilustró la carátula del álbum "Self Portrait", un autorretrato que como él dice, lo realizó en 5 minutos. En 1994 incluso se publicó un libro con dibujos realizados durante giras de conciertos entre 1989 y 1992. Se trata de bosquejos a carbón y lápiz, de trazo claro y preciso.  

Ya lo decía Cohen...  El poeta y cantante Leonard Cohen, sin conocer la faceta pictórica de Bob, afirmó en 1988 algo que ahora parece curioso: "Dylan es como Picasso, con esa exhuberancia, variedad, y asimilación de la historia de la música.  

Éxito en la sala - Bob Dylan no acudió a la inauguración de su exposición en Chemnitz, porque estava dando un concierto en Chicago. Su ausencia, sin embargo, no apagó el interés del público ni el de la prensa internacional. Y menos el de los seguidores que tienen ahora la ocasión de conocerlo desde otra perspectiva.   FOTO 1. Imagen de la portada del álbum "Self Portrait" dibujada por Bob Dylan. - FOTO 2. Otra de las pinturas de Dylan. - FOTO 3. "Man on a bridge", pintura de Dylan.

¿Ya vieron la DIONISOS 61?

¡Sabrosa lectura!

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Ya decía yo que me olvidaba de comentarles cómo viene la "Dionisos" de noviembre, aquella revista dedicada al "placer de la buena vida" que tiene predilección por el Instituto de los Andes y sus talentosos estudiantes. Pues bien, su colorido número 61 trae una exploración periodística tras las huellas del Pisco Punch, un legendario coctel a base de Pisco que se volvió muy popular en la vieja San Francisco. En su sección "Entre Copas", dedicada a la gente y los eventos destacados, se puede ver una reseña ilustrada con dos fotografías captadas durante el 59 Festival de Gastronomía. ¿Saldrás en ellas? Pues, ¡corre a buscar tu ejemplar! También leímos con hambriento interés la crónica "El Lomo con el que todos soñamos", elaborada en base a una visita a la clase de Cocina Peruana en el Instituto reservada al Lomo Saltado y sus variantes, con imágenes captadas al momento. ¡Imperdible! Asimismo, encontramos la ahora famosa leyenda de "Achicay, la Bruja Cocinera", recopilada por el Ing. Jaime Ariansen, un artículo sobre el vino y sus sabores, la segunda parte de "La Historia del Té", ahora rumbo a Occidente. En su sección que marida el cine y la gastronomía encontramos un vistazo al caldero de dos brujas-cocineras de la pantalla, su esperada sección "Buena Mesa", con consejos dietético-nutricionales y finalmente la tercera entrega de su "Dionigrama", puro "alimento para la mente". Ahora... ¡a comer!

HOTELES DEL FUTURO - EL BURJ AL ARAB

   

La empresa Gettys, de Chicago, y el Hospitality Design Group reunieron, a principios de año, a 100 expertos del sector de compañías como Starwood Hotels, Whirlpool y Phillips para dilucidar qué tecnología esperarán encontrar en sus alojamientos los turistas del futuro. El resultado han sido 1000 ideas como la incorporación de botones robot y cuartos de baño que monitorizan la salud. Qe fuerte !!!   Una de las principales ideas, que consiste en convertir las habitaciones de los hoteles en escaparates donde los huéspedes pueden probar y, posteriormente, comprar los objetos incluidos en ellas, ya se ha implementado en cadenas como Hyatt y Kimpton. Según los expertos, el siguiente paso serán los hoteles temáticos de varias marcas conjuntas: por ejemplo, un hotel deportivo de Nike y Starwood.  

Para evitar posteriores decepciones, los clientes podrán elegir sus habitaciones basándose en fotos en 3D y en los comentarios de los clientes anteriores. Los botones tradicionales desaparecerán; en su lugar, un robot mayordomo no sólo subirá las maletas a la habitación, sino que permanecerá en ella durante todo el tiempo de estancia del cliente, pudiendo ser programado para realizar el servicio de habitación y retirar los desperdicios y platos sucios. Todo ello sin pedir propina a cambio.  

Los pasillos detectarán la presencia humana por las emisiones de CO2, y automáticamente unos paneles LCD instalados en el techo mostrarán un manto de estrellas y signos iluminados indicarán el camino hacia sus habitaciones a los clientes. Además, las nanofibras de las alfombras evitarán el ruido y la suciedad.

La llave de la habitación, el teléfono del hotel y la figura del conserje se fundirán en uno y, una vez escaneada la huella del cliente, éste podrá leer su correo electrónico, comprar entradas para el teatro y llamar al servicio de habitaciones por medio de un dispositivo inalámbrico controlado por tacto y voz.   Los azulejos del baño serán antibacterianos y las bañeras se amoldarán a la forma del cuerpo del cliente. Además, el cuarto de baño en su totalidad será respetuoso con el medioambiente: el agua del lavamanos y de la ducha se reutilizará para el váter y todos los envases de productos de aseo serán biodegradables.   

 

El Burj Al Arab Hotel de Dubai está considerado como el hotel más lujoso del mundo. En muchos aspectos también es el hotel que anticipa el futuro, a través de sus ideas, servicios y de algunos avances tecnológicos.   Hace cinco años era difícil pensar que exigiríamos a un hotel tener conexión a Internet en las habitaciones y hoy lo consideramos indispensable. Los frecuentes desplazamientos y estancias de un trabajo cada vez más "globalizado" obligan a los hoteles a dar más y mejores prestaciones que las que incluso disfrutamos en casa.   ¿Cómo va ser hotel del futuro? Seguro que a todos nos gustaría que fuera como el Burj Al Arab Hotel, considerado por los expertos como "el mejor hotel del mundo".  

Su arquitectura impresiona, pero son los pequeños detalles los que hacen de este gigante un referente de futuro. En cada habitación se aplican desde redes de sensores combinados con los servicios de corte más clásico y tradicional. El mayordomo de cada planta del hotel se integra en un ambiente sosfisticado y digital.   El hotel Burj Al Arab está construido sobre una isla artificial, tiene 321 metros de altura (más alto que la Torre Eiffel) y con Helipuerto. Un ejemplo de lo que pueden dar de sí la moderna arquitectura y la ingeniería de la construcción nos lo muestran sus fotografías de noche o de día su presencia no parece irreal, es una obra del futuro.  

 

Materiales especiales (mármoles italianos, metales preciosos), hoy inacesibles para los hoteles que no sean de gran lujo, pueden ser de consumo estándar con la nanotecnología. El potencias impacto de esta en la generación de nuevos materiales de latas prestaciones contribuirá a superar las limitaciones actuales. Es previsible que en pocos años será posible obtener con bajo coste materiales de altas prestaciones estéticas y funcionales.   

En cada suite de lujo hay desde un ordenador portátil, fax y todos los elementos para la comunicación. Internet imprescindible. Las luces, las cortinas, el aire acondicionado se activan con un simple roce de sensor. La nueva generación de sensores permite racionalizar y llevar nuestra comodidad a límites increíbles.

Abrir o cerrar puestas con un mando a distancia. En realidad se incorporan muchas de la ideas a las que nos hemos referido en el hogar digital. Salas de cine privadas en las suite... Colosales jacuzzi, camas giratorias... algunas buenas ideas del presente deben continuar sin cambios en el futuro. Por: Carlos Diaz http://gerencia.blogia.com/

TIZIANO Y SU SEPULTURA

 

La muerte es a menudo un tema tabú para muchos, impone respeto y no resulta agradable hablar de ella. Sin embargo hay gente que la afronta con serenidad. Este es el caso del famoso pintor italiano Tiziano Vecellio quien realizó la obra "La Piedad" para decorar su sepultura. Aunque finalmente la pieza no lo acompañó a la tumba, es sorprendente que alguien quiera decorar su propia muerte.  

Todo preparado - Tiziano había elegido como lugar de su enterramiento la capilla de la Crucifixión de la iglesia de Santa María dei Frari y como pago por la tumba, ofreció a la comunidad franciscana una pintura de la Piedad, que sería al final su última obra. En la Piedad se retrató a sí mismo y a su hijo Horacio ante el Salvador, acompañados de una sibila. Cuando el lienzo estaba a punto de ser terminado, surgieron algunas diferencias por la escena y Tiziano decidió ser enterrado en su pueblo natal.  

La Piedad no acompañó a Tiziano - Tiziano rondaba los noventa años cuando la peste negra asoló Venecia. Murió a consecuencia de la epidemia el 27 de agosto de 1576, las mismas fechas en las que realizaba la Piedad. El Senado veneciano derogó una severa medida que obligaba a incinerar los cadáveres de las víctimas que morían de esta enfermedad y permitió que sus restos recibieran sepultura en la iglesia de los Frari. El Senado pagó sus funerales que allí y en la Basílica de San Marcos se celebraron en su memoria. La Piedad fue terminada por Palma el Joven, pero paradójicamente no le acompañó en su sepulcro; otra obra suya, la Pala Pesaro, se encuentra cerca de éste. En principio nada en especial adornaba su tumba hasta que el gobierno austriaco que invadió Venecia a fines del siglo XVIII encargó a Antonio Canova un monumento conmemorativo que fue terminado en 1795.  

El genio de Tiziano - Tiziano Vecellio es el pintor italiano más importante maestro de la gran escuela pictórica veneciana y uno de los genios máximos de la pintura universal. Su obra fue admirada por los más grandes personajes de su época, y desde entonces, y por encima de todas las variaciones de gustos y estilos, ha sido siempre considerada como uno de los grandes logros de la cultura europea. Además, fue el creador del movimiento llamado "impresionismo mágico". artelista.com

La iMAGGIEnación de Maggie

¡Bienvenida Chef Fernández!

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Con mucho agrado quería compartir con el mundo algunas imágenes de lo que fue el Examen Práctico de grado de nuestra muy estimada María Alejandra Fernández Murillo (integrante también de la Décima Promoción del Instituto de los Andes próxima a graduarse). Maggie se desenvolvió con mucha seguridad y se notaba el cuidado en cada una de sus presentaciones, para gran satisfacción de sus profesores miembros del Jurado Calificador. Cliquee aquí para ver todo.
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Video del 59 Festival (Primera Parte)

 

Luego de una larga espera tengo para Ustedes el Volumen 1 del video dedicado a nuestro 59 Festival de Gastronomía. ¡Es que no se imaginan la cantidad de material que teníamos por revisar! ¡Sin mencionar la huelga de guionistas! En la brevedad voy a colgar la segunda parte, con escenas nunca antes vistas, así que estén atentos. Para ver esta muestra sin igual (¡sin igual!) de talento pulsen a continuación (¿saldrás tú?):

EL LOMO CON EL QUE TODOS SOÑAMOS

Los profesores del Instituto de los Andes y chefs Carlos Otero y Carmen Villar ponen al alcance de cualquier mortal todos los pasos para alistar correctamente este jugoso potaje nacional con origen chino.

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Escribe Manuel Cadenas Mujica / Fotos de Eric Dañino Costa

Aparecido en la sección "Bon Apetit" de la revista "Dionisos" de Noviembre 2007 (#61)

Si en el mar reina el ceviche, en tierra extiende sus dominios el lomo saltado. Si los pescados nadan a su antojo en la culinaria peruana, como soberanos de cuanta locura brote del genio de nuestros chefs, difícil resistirse a la lujuria que imponen en la mesa nacional los jugosos brillos de cebolludos cubículos de res trepados a todas las guarniciones imaginables.

Como muchos otros potajes de la gastronomía local, el lomo saltado no había sido ponderado en toda la magnitud que su fasto impone. También tuvo sus momentos de bajo perfil, aguardando la oportunidad de mostrarse en aquella versatilidad que ahora se celebra en las cocinas. Una vez que le llegó la ocasión, no se ha detenido hasta lograr que prácticamente no haya propuesta a la que no se sume, qué digo, ¡multiplique!

¿Y en qué sustenta tan amplia cintura, lista para el amague inesperado y la sorpresa humeante? En un elemento que caracteriza a las mayores delicias del paladar de todos los tiempos: una sabia armonía de simpleza y sofisticación en insumos y técnica.

Para ahondar en esos mares, o mejor pastar en esos campos, había que adosarse al conocimiento y experiencia de quienes legan a generaciones nuevas la tradición gastronómica peruana. En el Instituto de los Andes, los chefs Carlos Otero y Carmen Villar tienen ese delicado encargo y con ellos desmenuzamos cada uno de los secretos –a voces– del lomo saltado.

 

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Técnica china

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Cuando el salón de clase es una cocina, los alumnos no mueven lápices y cuadernos, sino cuchillos, cucharones y sartenes. La tabla de picar es la pizarra en la que se habrá que garabatear la lección una y otra vez hasta llegar el momento del examen en caliente, el aceite excitado que aguarda el crepitar del conocimiento adquirido. En la plaza se ven los toros, como decía mi abuela, y frente al fuego se ve al chef.

El palote círculo, en este caso, según reitera hasta el cansancio Carlos Otero es tener todos los ingredientes listos antes de empezar la preparación, esto es “las verduritas cortadas, el lomo picado, todo lo que implica el plato”. Y hay razones para tanto apremio: “El lomo es un plato muy rápido. La característica del salteado es la de siempre: fuego un poco alto, mínima cantidad de aceite y procedimiento muy rápido. Así se hace un salteado”.

Sobre los orígenes, Otero conviene en que “sí, definitivamente, el lomo saltado nace de los chinos”. Para ello, algunas referencias históricas. “Recuerda que los chinos vienen primero a trabajar en las haciendas, y estos como tienen buena sazón, hacen sus especies de fonditas en el centro de Lima y ahí es que nace, con la técnica de ellos, como un salteado”.

Entonces, aparentemente, habría existido un lomo saltado original con más o menos los mismos ingredientes, pero sin las características que aporta la técnica china. “Acuérdate que todos los platos chinos son muy rápidos, a fuego muy fuerte, muy violento, y con la mínima cantidad de aceite. Así, primero, no permiten que los ingredientes se sobre cocinen, y como es tan rápido, las carnes se fríen con sus jugos dentro. Igual, las verduras no botan su jugo, sino que al saltearlas, como el fuego es muy alto, se conserva todo su sabor y las texturas se mantienen”.

De la técnica del salteado al lomo saltado ha mediado, apenas, un par de siglos de permanente contacto con la cultura china. “El nombre ‘saltado’ es peruano. Y todo lo demás es peruano. Sino, a ver imagínatelo con una cebolla blanca marchita o con un lomo duro. Al toque te dirán que está mal preparado”.

Abecé de la cocina

Sin embargo, no es común que en las cocinas caseras se cuente con algunas condiciones sine qua non, como por ejemplo, el fuego altísimo que produce ese espectáculo con que los cocineros deslumbran al visitante de sus predios. “Es mucho más difícil hacerlo con una cocina eléctrica, claro, no te va salir, pero con una cocina de gas normal sí te puede salir, siempre que dejes el tiempo suficiente para que se caliente la sartén o el wok. Cuando eso ocurre, el lomo toma ese saborcito ahumado. Hay que flambearlo un poquito y con la mínima cantidad de aceite. Eso es lo característico. Claro, además del sillao y el toque de vinagre”.

Preparar un buen lomo saltado es, en verdad, el abecé de la gastronomía nacional. Por eso, forma parte del curso Cocina Peruana 1 en el Instituto de los Andes, que se dicta a los recién ingresantes. En cristiano, si no se aprende a preparar correctamente un lomo saltado, mejor es pensar en cualquier otra profesión u oficio. No se ha nacido para la cocina.

Sobre los ingredientes fundamentales del lomo saltado, explica Carlos Otero, el primero es, obviamente, una buena carne. Curiosamente, no tiene que ser un corte de lomo. “Si es lomo, es lo ideal, pero otras personas lo hacen con bola de lomo, con cadera, con un buen corte de tapa. Eso sí, no podemos hacerlo con bistec porque es muy duro”. Luego viene “cebolla, tomate, sal, pimienta, un poquito de sillao, vinagre, un poquito de perejil y paramos de contar. Hay gente que le pone culantro, es una costumbre, pero yo particularmente prefiero un poquito de perejil, porque el sabor es como más lento, el culantro mata mucho el sabor”.

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Buenas compañías

¡Quién no quiere acompañar un buen lomo! El acompañamiento de este manjar ha sido tradicionalmente una buena porción de papas fritas. El clásico, se diría, flanqueado por el montículo de arroz de rigor. Con la novelería de las presentaciones gourmet, hay quienes se resisten a revolver el lomo y las papas para que éstas se consubstancien con los jugos, y entonces las ubican modositas a su costado, mirándose de refilón muertas de las ganas de intimar con las carnes, tomates y cebollas aunque guardando la compostura lo mejor que pueden. Pero añádase una exquisitez que los peruanos disfrutamos cotidianamente: papas fritas de la variedad amarilla, para que tanta meticulosidad caiga por los suelos y se desaten las pasiones en el plato.

También de la mano con los últimos gritos de la culinaria peruana, el lomo saltado ha –valga, y muy bien, la redundancia– saltado hacia otros territorios. “Ahora los chicos van a presentar un lomo saltado con tacu tacu, también en los sanguchitos de lomo saltado, que no llevan papa porque con el pan ya sería mucho, pues”. Y me consta haber visto con estos ojitos lomos saltados que se encumbran sobre risottos y también sobre causas rellenas.

¿Hay límites acaso? “Yo creo que los límites los pone cada uno. Hay gente a la que le gusta meterle de todo un poco. A veces el resultado es agradable y a veces sólo es una mezcolanza de sabores. Algunos quieren ponerle un poquito de kión picadito, puede ser un detalle así, pero si le pones más de los ingredientes adecuados, al final, para mí ya no es un lomo saltado. Como creación, genial, maravilloso, como plato extraordinario, pero no me digas, pues, que es un lomo saltado. No te lo creo. Yo soy así, lo hago pegado a lo que debe ser; si no mejor le pongo otro nombre”.  

La profesora Carmen Villar nos recuerda otro acompañante tradicional del lomo saltado: los tallarines. “Es una variante de nuestro riquísimo tallarín saltado chino, el del chifa. El ingenio criollo crea cosas nuevas. Se prepara el lomo saltado y se mezcla con los tallarines al final, así de simple. Es el mismo que los chinos hacen con sus fideos, pero con otras verduras y con spaghettis”.

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Paso a paso

Una vez que tengo todos los ingredientes para el lomo saltado ya cortados, ¿cuál es el primer paso? Este humilde servidor empezaba antiguamente por el aceite y los ajos, luego la carne y el vinagre, más tarde las cebollas y el tomate, al final el sillao. A estas altura ya estaría reprobado en el curso y pensando en el suplicatorio, porque la profesora Villar pone los puntos sobre los ajíes para preparar un buen lomo saltado.

“El primer paso es tener un fuego alto, poner la sartén a calentar y calentamos bien sin grasa. Luego ponemos el aceite y sellamos la tapa. Es importante este paso, porque así no se escapa el humo y la carne queda tierna y jugosa a la vez. El sellado es un proceso por el cual atrasamos los jugos de la carne”. Ojo al tomate rojo, porque se trata del paso más importante. La experiencia dice que, caso contrario, habrá que acudir al odontólogo, porque la carne nos será muy dura de matar.

“Además, a muchos les gusta el lomo saltado porque tiene ese sabor ahumadito, como a parrilla. Si en la casa no hay una cocina adecuada, la salida es dejar la sartén más tiempo en el fuego al máximo y recién entonces agregar el aceite, dejándolo calentar también. Y hay que saltear la carne de a pocos para evitar que el aceite se enfríe. Así vamos a obtener una carne sellada, rica, jugosa”.

Prosigue la profesora esta lección inolvidable: “Luego, en el momento en que ya se selló la carne, empezamos a echar las cebollas y los ajos. Todo eso hace que la carne quede jugosa. Tiene que quedar bien cocida”.

A continuación llega recién la hora de la sal, la pimienta, el toquecito de sillao y el vinagre. Se están jugando los descuentos de este partido culinario cuando llega con sus aromas y sabores insólitos el ají amarillo cortado en julianas. “Salteamos un poquito, porque la cebolla no debe marchitarse, tiene que ser crujiente, luego echamos el tomate, entonces bajamos el fuego un poquito para que el tomate cocine y bote su jugo, pero que no se deshaga. Y al final, el toque de perejil picadito. Así queda el lomo saltado muy jugoso”.

Ese es el lomo que quiero yo, usted, nosotros, vosotros y ellos. El lomo saltado que –otra vez valga la redundancia– ha saltado a las grandes ligas por su simplicidad suculenta y su extraordinario don de gentes.